martes, 16 de febrero de 2016

50.

Desperté y la encontré a Abril en la cocina, repasando.

- Tranquila hija, la vas a romper.
-Suspiró.- No sé pa…
- Vas a ver que sí.
-Sonrió.- No puedo dejar de temblar.
- ¿Qué te parece si preparo dos tilos?
- Sí.

Yo preparé dos tazas de té y me senté frente a ella.

- Tengo algo para vos…
- ¿Qué cosa?

Busqué una cadenita en el bolsillo de mi pijama.

- Era de tu mamá. –Dije poniéndola sobre sus manos.- Me dijo que la guarde y te la regale cuando yo sintiera que era el momento, obvio que en algún momento importante… Y, siento que es el momento. –Hice que cerrara su mano.- Capaz la guardé mucho tiempo…
-Sonrió.- No, gracias por dármela ahora. –Le dio un beso a la cadenita.-
- Estoy seguro de que a mamá le debe estar explotando el pecho de orgullo igual que a mí.
-Sonrió.- ¿Me pones la cadenita?
- Obvio.

Me paré detrás de ella y puse la cadenita en su cuello.

Abril se paró y me abrazó, largándose a llorar. Yo también la abracé.

- Gracias papá, de verdad. –Suspiró.- No entiendo como te bancaste tanto.
- Lo hice porque te amo infinito.
-Sonrió.- Te juro que yo también. Gracias.
- No tenes que agradecerlo, lo haría mil veces más. –Dije con lágrimas en mis ojos.- Te juro que no puedo creer que estés tan grande.
- Me gusta seguir siendo tu chiquita igual.
- Siempre vas a serlo, igual que Sol. –Reímos.- Te juro que no quiero que crezcan más.
- Cuando tenga 40 voy a seguir necesitando de estos abrazos de mi papá eh.
-Sonreí y besé su mejilla.-  Siempre voy a tener abrazos para vos.

Abril se separó un poco de mí y secamos nuestras lágrimas mutuamente.

- Gracias viejo, de verdad.
- No tenes que agradecerlo, el día que tengas un hijo vas a darte cuenta que las fuerzas de algún lado se sacan.
- ¿Eso quiere decir que queres ser abuelo?
-Reí.- ¡Dentro de mucho tiempo!

Reímos y volvimos a abrazarnos.

- Estoy teniendo un deja-vu de cuando entraba a la habitación en la clínica. –Dijo Pau acercándose a nosotros.-

Con Abril nos separamos un poco, aún abrazándonos por el costado.

- Aunque claro que eras una nena y ahora sos una mujer hermosa. –Abril sonrió.- Guarden esas lágrimas para cuando salga siendo mi colega oficial.

Nosotros reímos.

- ¿Le diste la cadenita? –Me preguntó.-
- Creí que era el momento.
- Yo creo lo mismo, y… Como yo me siento un poco tu mamá.
- Un poco no Pau. –Me dijo y yo sonreí.-
- Tengo algo para vos también.
- ¿Qué cosa?

Pau quitó un pañuelo que tenía anudado en su muñeca y se lo puso a Abril.

- Me lo regalaron mis papás cuando fui a rendir mi tesis y ahora quiero que lo tengas vos, ya sé que está muy viejito… Era rojo y ahora es rosa. –Reímos.- Pero, sé que va a traerte suerte.
- Pero Pau… Es un regalo de tus papás.
- No importa, quiero que te traiga suerte.

Abril sonrió y se abrazaron.

- Gracias Pau, en serio.
- Deja de decir gracias vos.
- Es que… -Se separó un poco de Pau.- Capaz suene un poco infantil lo que voy a decir, pero son mis héroes.

Con Pau sonreímos y la abrazamos.

- ¡Arriba che que hoy tenes que romperla! –Dijo Pau saltando y haciéndonos saltar a nosotros también.-

- ¿Qué pasa? ¡Dejen dormir! –Dijo Sol caminando cual zombie y reímos.-
- ¿No vas a venir nena? –Le preguntó Abril.-
- ¿Ya es hora de levantarse?
-Reí.- Sí hija.
-Suspiró.- Para que te des cuenta de lo que te quiero hermana eh.

Abril rio y la abrazó.

- Te amo pendeja. –Le dijo a su hermana menor.-
- Te amo boluda.

Con Pau nos miramos sonriendo.

Desayunamos juntos y fuimos hasta la universidad, todos en el auto.

Abril había entrado y nosotros esperábamos afuera.

- ¿Vos estás mejor? –Le preguntó Pau a Sol.-
- Sí, hoy voy a hablar con él.
- Tene cuidado hija. –Le dije.-
- ¿Por qué?
- No sé, capaz reaccione mal.
-Rio.- Viejo, para… Tampoco es un hijo de puta.
- No me gusta verte llorar, sos mi nena.
-Sonrió.- Sé cuidarme, igual gracias.
- Siempre te voy a cuidar, aunque no me dejes.
- Vamos a cuidarte. –Agregó Pau.-
- Bueno, basta… Estamos en la calle. –Dijo riendo.-
- Sos tremenda eh. –Le dije riendo.-

En ese momento sonó mi celular.
“Soy la próxima, creo que voy a morirme.”

- Está por rendir… ¿Le grabamos un audio? –Pregunté y ellas asintieron.-

- ¡Toda la mierda del mundo hermana, la vas a romper! ¡Dale!
- Confía en vos hija, sos la mejor y lo sabes… Tranquila que la vas a romper.
- Dale futura colega… ¡Sos crack y lo sabes!

Y al unísono, dijimos:

- ¡Mierda! ¡Te amamos!

Reímos y le mandé al audio. Ella nos respondió también con un audio.

- Me van a hacer llorar, son la familia más hermosa del mundo. Gracias por la banca de siempre, los amo.

Y le respondí:
“No llores que tenes que estar pilas, estamos acá esperándote. Éxitos hija.”

“Gracias papucho.”

“Ay, te amo… Siempre.”

“Y yo a vos papi, gracias.”


Y mientras la esperábamos creo que estábamos más nerviosos nosotros que ella.

Salió con una sonrisa enorme y nosotros reímos, nos abalanzamos sobre ella tirándole huevos y saltamos alrededor de ella, formando una ronda tomados de nuestras manos.

- ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso!

Todos reímos y ella se largó a llorar, miró al cielo y también me emocioné.

- Mamá está acá con vos. –Le dije.-
- Lo sé. –Sonrió y tomó su cadenita.-

Y aunque estuviese toda sucia, la abrazamos entre los tres.

- ¡Arriba nena, dale! –Le dijo su hermana.-
- Ustedes me salvaron. –Dijo Abril.-
- Nos salvamos entre todos. –Dijo Pau y nos abrazamos más fuerte.- ¡Dale, arriba pendeja! –Dijo despeinando su pelo.- ¡Somos colegas!

Ellas rieron y se abrazaron.

- Felicitaciones, vas a ser la mejor. Estoy segura.
- Gracias Pau.

Y nos unimos todos al abrazo, volviendo a saltar todos juntos al grito de:

- ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso! ¡Pediatra Alfonso!

Abrazados. Siempre.




-


Y llegamos al último capítulo, esto de subir una novela tan cortita y que se termine en menos de dos meses me está haciendo mal, jajaja!

Todavía queda el final oficial por así decirlo que es mañana (el epílogo) asique hoy no los aburro con mis palabras infinitas... Solo espero que les haya gustado el capítulo y que comenten ♥

Nos leemos mañana para el final!

21 comentarios:

  1. Me emocione con este capitulo, lo de la cadenita, cuando miraba el cielo despues de pasar todos los nervios, todo lo que vivio abril durante esta novela por favor, amo y me niego al final ��

    ResponderEliminar
  2. Que lindo pre final! Hay que abrazarse mas!! 😍😍😍

    ResponderEliminar
  3. Hay no podes escribir tan lindo
    Me enconto la novela ♡♡♡♡♡

    ResponderEliminar
  4. lo lei todo el tiempo con lagrimas en mis ojos. capaz q estoy sencible xq estoy pasando por el mismo momento q Abril. rindo en una semana en la facu y tengo los nervios de punto.
    que lindo detalle lo d la cadenita y el pañuelo Lo ame.
    en q momento pasaron los 50 cap cami?? ame profundamente esta historia y espero con ansias el Epilogo
    @peturroalfonsoo

    ResponderEliminar
  5. Que lindo capitulo cami!!! hermoso! la novela fue hermosa, escribís como los dioses, no dejes de hacerlo nunca!!!

    ResponderEliminar
  6. Termine de leer el capitulo con lagrimas en mis ojos... Muy lindo capitulo! Ame los detalles de la cadenita y el pañuelo!❤ Me fascino la novela! Y no puedo creer que hayan pasado tan rápido los 50 capítulos! Espero el epilogo de mañana!

    ResponderEliminar
  7. Estoy por llorar en serio, fue hermoso Cami, es tan dulce la novela ♡

    ResponderEliminar
  8. Que hermoso capitulo! Hermoso final, muy linda imagen final para imaginarse ♡

    ResponderEliminar
  9. Hermoso cap como todos los de esta nove!! La vamos a extrañar!!! mimiroxb

    ResponderEliminar
  10. Te juro que llore boluda! No podes escribir tan bien, te admiro. Me encanto de principio a fin tu novela (como todas las que escribiste) espero ansiosa el epilogo ❤

    ResponderEliminar