miércoles, 3 de febrero de 2016

36.

Estaba ateniendo a un nene y me sentía algo mal, pero aún así terminé de hacerlo… Aunque, para ser sincera, los despedí rápido.

Me senté en la camilla e intenté respirar profundo, pero no podía. Sentía mi panza muy dura. Posé mis manos allí y lo intenté algunas veces más, era en vano.

Busqué mi celular y le pedí a Lorena que se acercara a mi consultorio.

Cuando llegó, yo estaba acostada en la camilla… Tratando de respirar y de no perder la calma. (Lo cual era una tarea bastante compleja)

- ¿Qué pasa Pau?
- Me siento mal. –Dije asustada.-

Lorena cerró la puerta y se acercó a mí.

- ¿Qué sentís?
- La panza dura, me cuesta respirar.

Y noté que estaba temblando.

- Primero tranquilizate…
- No puedo Lore. –Dije de mala manera.-
-Suspiró, levantando mi remera.- Sabes que eso es crucial.

Cerré mis ojos y traté de respirar.

Lorena me revisó y tomó con fuerza mi mano.

- ¿Podes levantarte?
- ¿Qué pasa Lore?
- Son contracciones Pau.
- ¿Qué? –Pregunté con lágrimas en los ojos.-

Lore me ayudó a sentarme y tomó mis manos.

- Tranquila hey, no va a pasar nada. –Y me abrazó.- Tranquila hermosa.
- Decime algo.
-Se separó un poco de mí.- No sé más Pau. ¿Venís conmigo?
- ¿A dónde?
- A mi consultorio, quiero revisarte bien. ¿Te animas a caminar?
- Sí, es más rápido.
- Entonces veni.

Me ayudó a caminar, yo la abrazaba por el hombro y ella por mi cintura.

En el ascensor, no pude evitar largarme a llorar.

- ¿Te podes tranquilizar?
- No. –Suspiré.-
- No seas tonta, hey. –Besó mi mejilla.- No pasa nada.

Y en esos momentos parecía que todo lo que había estudiado se esfumaba por arte de magia.

Cuando llegamos a su consultorio, corrí al baño y confirmé lo que estaba sospechando.

Había tenido una pérdida… Según Lorena pequeña, según mi objetividad también… Según mi subjetividad, no.

Yo no podía dejar de llorar ni de temblar.

Me cambié con ropa que me alcanzó Lorena y me ayudó a acostarme en mi camilla.

Me tomó la presión y la tenía bastante alta.

- Tenes la presión alta, trata de tranquilizarte porque sino, no llegas a nada.

Y me alcanzó una botella de agua. La tomé mientras ella intentaba tranquilizarme.

- Te voy a hacer una eco… Solo para asegurarnos, pero fue muy poquito Pau.
- Prometeme que me vas a decir la verdad.
- ¿Podes dejar de ser tan extremista? Vos misma sabes que fue una pérdida muy chiquita.
- Me muero de miedo igual.
- Te lo prometo.
- Gracias.

Ella me hizo la ecografía y me volvió el alma al cuerpo cuando escuché los latidos de mi Solcito.

- ¿Más tranquila? –Preguntó limpiando mi panza.-
- Creo. –Suspiré.-
- Vas a quedarte acá, al menos hasta mañana…
- ¿Segura? ¿Se puede?
- Sí Pau, ahora te consigo algún cuarto.
- ¿Se puede de verdad?
- ¡Paula!
-Reí.- No quiero tener privilegios… Puedo irme a mi casa, no me voy a mover de la cama.
- No te quieras hacer la que no tiene miedo ahora.
-Reí.- Bueno che.
- Dale, yo ahora voy a pedir y le aviso a Pedro.
- No. –Le dije.- Por favor…
- ¿No le vas a decir?
- No, no es eso. –Suspiré.- Es que con todo lo que pasó en el embarazo de Abril está súper sensible y se va a asustar más que yo. ¿Se lo puedo decir yo?
- ¿Estás segura?
- Sí.
- Bueno, está bien… Pero, primero te consigo un cuarto.
- Está bien.

Lorena se fue y yo apoyé mi espalda contra la pared, intentaba moverme lo menos posible porque me sentía tomada por el miedo: de pies a cabeza.

Posé suavemente mis manos en mi panza e inhalé profundo, tratando de mantener el aire unos segundos y luego exhalarlo.

- Te prometo que va a estar todo bien mi bebita. –Susurré.- Mamá te va a cuidar.

Y en ese momento, me dí cuenta que Lore estaba frente a mí.

- Obvio que va a estar todo bien Pau.
-Le sonreí.- Me da mucha seguridad que vos seas mi médica.
-Sonrió.- Es un placer para mí. –Posó sus manos sobre las mías.- Ahora tenes que estar tranquila… Es lo único que importa.
- Lo sé.

Al rato, ya estaba en la habitación en donde al menos pasaría ese día y noche.

Estaba acostada, con una de mis manos en mi panza y con la otra tenía mi celular.

Dudaba, pero era claro que en algún momento lo iba a saber, asique tomé aire y lo llamé.

- Hola mi amor… -Me dijo del otro lado.-

Yo sonreí al escucharlo, lo necesitaba.

- Hola amor. ¿Cómo estás? –Suspiré.-
- Yo bien… ¿Vos? Te noto la voz rara.
- ¿Me prometes que no vas a ponerte loco?
- ¿Qué pasa? –Me preguntó nervioso.-
- Tuve contracciones y una pérdida. –Dije nerviosa y con los ojos llenos de lágrimas.- Pero, ya me bajó la presión y me siento mejor. Lore ya me hizo una ecografía y estamos las dos bien. –Hice una pausa.- Tengo un poco bastante de miedo… Te necesito.
- ¿En dónde estás? –Y lo noté con su voz quebrada.-
- En la habitación 413. Por prevención, es mejor que me quede hasta mañana. ¿Vos?
- En casa. –Suspiró.-
- ¿Me traes mi pijama, ropa interior y algo de ropa?
- Sí, no te preocupes por eso… Trata de estar tranquila. Yo agarro eso, veo a donde dejo a Abril y voy para allá.
- Traela a Abri.
- No amor, de verdad. Esta vez no…
- ¿Seguro?
- Sí. Te prometo que cuando te des cuenta ya voy a estar ahí.
- Te espero.
- Ya estoy ahí. Las amo.
- Nosotras te amamos a vos.
- Tranquila.
- Gracias.
- ¿Por qué?
- Pensé que te ibas a poner loco… Nervioso, no sé.
- Estoy nervioso. –Suspiró.- Pero, no quiero ponerte más nerviosa a vos.
- Gracias por cuidarnos.
- Toda la vida mi amor. –Sonreí.- Te corto así me apuro.
- Dale, te voy a estar esperando porque necesito que me des un abrazo fuerte.
- Ya estoy ahí. Tranquila.

-

Corté el celular y tomé fuerzas para no llorar.

Busqué las cosas que me había pedido Paula y algunas cosas más y llamé a Mariana, la mamá de una amiga de Abril.

- Abri… Mica te invito a dormir a su casa. ¿Queres ir? Mañana van juntas a la escuela.
- ¡Sí! –Dijo con una sonrisa.-
- ¿Te ayudo a prepararte las cosas?
- Sí papi.

La ayudé con sus cosas para terminar lo más rápido posible y salimos de la casa.

“Estoy llevando a Abri a lo de Mica, se queda hasta mañana… En un ratito chiquito estoy ahí.”

2 comentarios:

  1. Ah no pobre Pau no lo podes dejar ahí subí otro x fvor

    ResponderEliminar
  2. Ahhhhiii espero q solo fue un mal susto. Pobre Pau y un groso Pepe andole su apoyo por telefono. @peturroalfonsoo

    ResponderEliminar