Me
desperté con Sol en mi pecho y en ese momento fue cuando me dí cuenta que no
necesitaba más nada.
La miré y dormía con una paz que me tranquilizaba a mí.
Besé su cabecita y me quedé allí con ella, abrazándola.
Nos saqué una foto y se la mandé a Pepe por WhatsApp.
“Buen día papá…”
“Ay, no… ¡Por favor! ¡Miren lo que son! Me las quiero morfar a besos. Buen día mi amor.”
Yo sonreí al leer su mensaje.
“Espero que cuando vuelvas sigas con esas ganas.”
“Vivo con ganas de llenarlas de besos.”
“Sos tan lindo…”
“Gracias por la foto, me costó mucho dejarlas hoy a la mañana.”
“Ay. ¿Ves que sos lindo? No pienses en eso, pensa en que cada vez falta menos para que vuelvas.”
“Fueron muy pocos días.”
“Ya lo sé mi amor, nosotras también te extrañamos.”
“Cualquier cosa que necesites, me llamas.”
“Sí mi amor, tranquilo… Es la primera vez que soy mamá, pero no te olvides que soy pediatra y vivo rodeada de nenes.”
“Perdón experta, jajajaja”
“Jajajajaj, no seas tarado.”
“Era un chiste eh… No vaya a ser cosa que te enojes.”
“No tonto.”
“Que se yo… El post parto es una cosa medio extraña, jajajaja”
“Jajajjaajja, anda a trabajar que por acá me andan reclamando y te tengo que dejar.”
“¿Se despertó?”
“Sí y muerta de hambre.”
“Entonces alimentame a la niña…”
“Hablamos mi amor.”
“Dale Pau.”
Dejé el celular a un lado y desacomodé mi ropa para que Sol pudiera alimentarse.
- Despacito mi amor que te vas a ahogar. –Dije ayudándola con mis dedos.- Eso… Muy bien.
Volví a buscar mi celular y saqué una foto para enviarle a Pepe.
“Para que no nos extrañes tanto…”
“Las amo con locura.”
“Como nosotras a vos mi amor.”
Un rato más tarde, cambié a Sol y la hice dormir. La acomodé en el cochecito el cual dejé en la puerta del baño para poder darme una ducha rápida.
Cuando terminé, fui con el cochecito hasta la cocina, me preparé un desayuno y fui con Sol en brazos hasta el living.
Desayuné mientras ella dormía sobre mi pecho y fue inevitable no detenerme a pensar en todo lo que había pasado… El celular vibrando me interrumpió.
- Hola Pepe.
- Hola mi amor… ¿Cómo están?
- Muy bien. ¿Vos?
- ¿Bien? Estás llorando.
-Reí.- Pensaba un poco, nada más.
- ¿Segura?
- Sí mi amor, no te preocupes.
- Pero no llores más.
La miré y dormía con una paz que me tranquilizaba a mí.
Besé su cabecita y me quedé allí con ella, abrazándola.
Nos saqué una foto y se la mandé a Pepe por WhatsApp.
“Buen día papá…”
“Ay, no… ¡Por favor! ¡Miren lo que son! Me las quiero morfar a besos. Buen día mi amor.”
Yo sonreí al leer su mensaje.
“Espero que cuando vuelvas sigas con esas ganas.”
“Vivo con ganas de llenarlas de besos.”
“Sos tan lindo…”
“Gracias por la foto, me costó mucho dejarlas hoy a la mañana.”
“Ay. ¿Ves que sos lindo? No pienses en eso, pensa en que cada vez falta menos para que vuelvas.”
“Fueron muy pocos días.”
“Ya lo sé mi amor, nosotras también te extrañamos.”
“Cualquier cosa que necesites, me llamas.”
“Sí mi amor, tranquilo… Es la primera vez que soy mamá, pero no te olvides que soy pediatra y vivo rodeada de nenes.”
“Perdón experta, jajajaja”
“Jajajajaj, no seas tarado.”
“Era un chiste eh… No vaya a ser cosa que te enojes.”
“No tonto.”
“Que se yo… El post parto es una cosa medio extraña, jajajaja”
“Jajajjaajja, anda a trabajar que por acá me andan reclamando y te tengo que dejar.”
“¿Se despertó?”
“Sí y muerta de hambre.”
“Entonces alimentame a la niña…”
“Hablamos mi amor.”
“Dale Pau.”
Dejé el celular a un lado y desacomodé mi ropa para que Sol pudiera alimentarse.
- Despacito mi amor que te vas a ahogar. –Dije ayudándola con mis dedos.- Eso… Muy bien.
Volví a buscar mi celular y saqué una foto para enviarle a Pepe.
“Para que no nos extrañes tanto…”
“Las amo con locura.”
“Como nosotras a vos mi amor.”
Un rato más tarde, cambié a Sol y la hice dormir. La acomodé en el cochecito el cual dejé en la puerta del baño para poder darme una ducha rápida.
Cuando terminé, fui con el cochecito hasta la cocina, me preparé un desayuno y fui con Sol en brazos hasta el living.
Desayuné mientras ella dormía sobre mi pecho y fue inevitable no detenerme a pensar en todo lo que había pasado… El celular vibrando me interrumpió.
- Hola Pepe.
- Hola mi amor… ¿Cómo están?
- Muy bien. ¿Vos?
- ¿Bien? Estás llorando.
-Reí.- Pensaba un poco, nada más.
- ¿Segura?
- Sí mi amor, no te preocupes.
- Pero no llores más.
-Reí.-
No Pepe.
- Más te vale. –Reímos.- Al final pude contratar el tema de la combi, asique la dejan a Abri en casa a partir de hoy…
- Genial mi amor, no te preocupes que yo me quedo con las dos.
- ¿Segura?
- Sí amor, de verdad.
- Bueno, gracias.
- No agradezcas más esas cosas… Somos una familia.
- Suena muy lindo. Es muy lindo.
- Acostumbrate.
- ¿Te das cuenta por qué te amo tanto, no?
-Sonreí.- Te amo mi amor.
- Te amo hermosa…. Y tengo que dejarte porque me llaman.
- Anda tranquilo.
- ¿Solcito duerme?
- Sí, está muy instalada arriba mío.
- Entonces disfruten. Nos vemos más tarde, te juro que estoy contando las horas.
- Nosotras también. Muchos besos de las dos.
- Te prometo que llego y las lleno de besos.
- Promesa tomada. –Reímos.- Chau amor.
- Chau mi amor.
Suspiré y corté.
Como sabía que de verdad le había costado dejarnos solas por primera vez, saqué otra foto y se la envié.
“Me van a matar de amor.”
“Si en algún momento soy muy pesada con las fotos frename, jajaja”
“Nunca… Me encanta que me mandes.”
“Entonces te mantengo al tanto de nuestra fiaca.”
“Me encanta.”
“Lindo… No te interrumpimos más, anda a trabajar.”
“Son la interrupción más linda de todas.”
“♥♥♥”
Me quedé un ratito más con Sol hasta que se despertó y estaba bastante molesta.
- ¿Qué pasa mi amor? –Pregunté acomodándola sobre mis brazos.- Hey… ¿Qué es ese enojo?
Me paré y comencé a hamacarla, no lloraba pero estaba molesta.
A su vez, le cantaba y la llenaba de besos.
- Ahora estamos mejor me parece… -Dije y besé su frente.- ¿No?
Y ella movió su piecito.
- ¿Eso es un sí? –Reí.-
Un rato más tarde, puse unas milanesas al horno porque estaba por llegar Abril.
Cuando llegó, me acerqué a abrir la puerta con Sol en mis brazos.
- Hola Abri. –Dije y besé su cabeza.- Gracias... –Le dije a la señora de la combi.-
- Nada que agradecer.
Y se fue… Nosotras entramos a la casa y cerré la puerta.
- ¿Cómo estás? ¿Cómo te fue? –Le pregunté.-
- Bien, me saqué un diez en biología.- Más te vale. –Reímos.- Al final pude contratar el tema de la combi, asique la dejan a Abri en casa a partir de hoy…
- Genial mi amor, no te preocupes que yo me quedo con las dos.
- ¿Segura?
- Sí amor, de verdad.
- Bueno, gracias.
- No agradezcas más esas cosas… Somos una familia.
- Suena muy lindo. Es muy lindo.
- Acostumbrate.
- ¿Te das cuenta por qué te amo tanto, no?
-Sonreí.- Te amo mi amor.
- Te amo hermosa…. Y tengo que dejarte porque me llaman.
- Anda tranquilo.
- ¿Solcito duerme?
- Sí, está muy instalada arriba mío.
- Entonces disfruten. Nos vemos más tarde, te juro que estoy contando las horas.
- Nosotras también. Muchos besos de las dos.
- Te prometo que llego y las lleno de besos.
- Promesa tomada. –Reímos.- Chau amor.
- Chau mi amor.
Suspiré y corté.
Como sabía que de verdad le había costado dejarnos solas por primera vez, saqué otra foto y se la envié.
“Me van a matar de amor.”
“Si en algún momento soy muy pesada con las fotos frename, jajaja”
“Nunca… Me encanta que me mandes.”
“Entonces te mantengo al tanto de nuestra fiaca.”
“Me encanta.”
“Lindo… No te interrumpimos más, anda a trabajar.”
“Son la interrupción más linda de todas.”
“♥♥♥”
Me quedé un ratito más con Sol hasta que se despertó y estaba bastante molesta.
- ¿Qué pasa mi amor? –Pregunté acomodándola sobre mis brazos.- Hey… ¿Qué es ese enojo?
Me paré y comencé a hamacarla, no lloraba pero estaba molesta.
A su vez, le cantaba y la llenaba de besos.
- Ahora estamos mejor me parece… -Dije y besé su frente.- ¿No?
Y ella movió su piecito.
- ¿Eso es un sí? –Reí.-
Un rato más tarde, puse unas milanesas al horno porque estaba por llegar Abril.
Cuando llegó, me acerqué a abrir la puerta con Sol en mis brazos.
- Hola Abri. –Dije y besé su cabeza.- Gracias... –Le dije a la señora de la combi.-
- Nada que agradecer.
Y se fue… Nosotras entramos a la casa y cerré la puerta.
- ¿Cómo estás? ¿Cómo te fue? –Le pregunté.-
- ¡Esa! ¡Muy bien! –Abril sonrió.- ¿Sol como está?
- Muy pancha… -Dije riendo.-
- ¿Hoy podemos dormir la siesta las tres juntas?
- Me encantó ese plan. –Sonreímos.- Pero, primero hay que comer… Anda a lavarte las manos que ya están las milanesas.
- Bueno Pau.
Abril fue a lavarse las manos, yo dejé a Sol en su cochecito para sacar las milanesas del horno, servirlas y cortarlas, pero apenas me dejó hacer eso porque comenzó a llorisquear.
Volví a tomarla en brazos y comencé a mecerla.
- ¿Te ayudo Pau?
- Mmm… Sí podes poner la mesa estaría buenísimo.
- Sí, yo la pongo.
- Gracias mi amor.
- De nada. –Me sonrió y le devolví la sonrisa.-
-
Queda poquito... ♥
Me pasa que amo la ternura de esta novela!❤
ResponderEliminarAy, gracias ♥ ♥
EliminarMe encanta esta novela ♡♡♡
ResponderEliminarGracias ♥
EliminarEs hermosa la nove Cami me podrías pasar tu Twitter o alguna red social para saber cuando subis? ♡
ResponderEliminarMuchas gracias! Subo la novela desde @fanfictionpyp, si queres pasame tu usuario y te paso la novela cada vez que suba, esta ya casi termina, pero voy a arrancar otra ;)
EliminarDale! El mio es @angieev0 :)
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