Me
estaba quedando dormida cuando sentí que Sol tocaba mi cara.
- ¿Qué pasa mi amor? –Susurré.- ¿Qué pasa? –Besé su cabeza.-
Sol comenzó a inquietarse. Yo me senté en la cama y la acosté sobre mi brazo, acaricié su carita e hice que cerrara sus ojitos.
- ¿Qué pasa bebé? –Besé su frente y ella comenzó a llorisquear.-
Revisé su pañal y estaba limpio, asique me fije si tenía hambre y se prendió al toque. Yo sonreí y busqué su manito.
- ¿Tenías hambre? –Susurré y ella me miró.- Sos tan hermosa mi amor…
En ese momento Pedro se movió fuerte y Sol se asustó, comenzó a llorar y no quiso más teta.
- Tranquila mi amor… -Acomodé mi ropa y me paré con ella en mis brazos.- Hey, no pasa nada… -La posé sobre mi pecho y comencé a mecerme.-
- ¿Qué pasa Pau? –Me preguntó desde la cama.-
- Te moviste rápido y se asustó. Estaba tomando la teta.
- Ay, perdón…
-Reí.- No pasa nada.
Pedro se levantó y se paró a mi lado.
- Tranquila bebé. –Tomó su manito.- Perdón… -Y besó sus deditos.-
- No pasa nada amor. ¿La tenes que tengo sed?
- Dale, damela.
-
Yo la tomé en brazos y me fui a la cama con ella, la acosté en mi pecho y sus manitos se apoyaron en mi piel. Sonreí y besé su cabeza.
- No llores más Solcito…
Y al instante se tranquilizó.
- Eso, muy bien.
Paula se acercó a nosotros y se sentó a mi lado.
- ¿Cómo hiciste? –Preguntó.-
-Reí.- No sé, se tranquilizó de golpe.
- Me parece que quería estar con vos.
-Sonreí.- ¿Te molesta que me quede con ella?
- ¿Estás loco?
-Reí.- Pregunto por las dudas.
- No mi amor… Mientras no pida teta. –Reímos.-
Me quedé un ratito con ella sobre mi pecho hasta que quiso terminar de comer.
Me desperté al día siguiente y sonreí al verlas dormir juntas.
Me levanté con cuidado de no despertarlas y me fui a bañar, luego me acerqué al cuarto de Abril y la desperté.
- Hija, hay que ir a la escuela. ¡Dale!
Pero, cuando estaba a su lado noté que estaba llorando.
- Hey, Abri… ¿Qué pasa mi amor?
- Abrazame papá.
Yo suspiré, me senté en la cama y la abracé contra mi pecho.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras?
- No sé. –Dijo en medio de lágrimas.-
- ¿No sabes?
- No. –Y me abrazó más fuerte.-
- ¿Soñaste algo feo?
- No…
- ¿Y qué pasa? ¿Es por Sol?
- Sí. –Dijo escondiendo su cara en mi pecho.-
- ¿Pero por qué mi amor? ¿Me contas?
- No sé, no me gusta llorar por esto.
Me separé un poco de ella y sequé sus lágrimas.
- ¿Extrañas algo?
- No, no sé. –Se encogió de hombros.- Perdón papi.
- No me tenes que pedir perdón.
- Quiero tener a mamá conmigo.
Yo volví a abrazarla y no pude evitar que mis ojos se llenaran de lágrimas.
- Ya sé que no me la podes traer, pero la necesito. –Suspiró.- Sol tiene a su mamá y yo no.
- Ya hablamos de esto hija… Pau las ama a las dos.
- Pero… Yo no soy su hija.
- Sí que lo sos, del corazón.
Abril negó con su cabeza.
- Sí mi amor.
- Ayer se enojó.
- Sí, ya lo sé… Me lo contó. –Me separé un poco de ella.- Pero, yo también me hubiese enojado si te llevabas a Sol sin avisar y soy el papá de verdad de las dos.
- No me dí cuenta.
- Ya lo sé, no te estoy retando.
- ¿Pau está despierta?
- No, está durmiendo.
- Ufa.
- ¿Te ayudo a cambiarte?
- No, me cambio sola.
- Bueno… -Besé su mejilla.- No llores más.
Al ratito, fui hasta mi cuarto y Pau le estaba dando la teta.
- Menos mal que están despiertas. –Besé la frente de Pau y la de Sol.-
- ¿Qué pasó?
- ¿Te molesta si venimos a desayunar acá?
- No mi amor… ¿Por qué?
- Abril estaba llorando. –Suspiré.- No sé qué hacer.
-Suspiró.- Me pasé ayer, perdón.
- No es tu culpa, yo hubiese reaccionado igual. –Tomé su mano libre.- En serio.
- ¿Y qué hacemos?
- Más que estar con ella, no sé… Extraña a su mamá y era obvio que esto iba a pasar. Me da culpa.
- ¿Culpa? ¿Por qué? –Preguntó acomodando su ropa.-
- Porque no pude darle a su mamá.
Pau suspiró, acomodando a Sol para hacerle el provechito.
- No es tu culpa Pepe, lo sabes muy bien… No podías evitarlo, nadie pudo.
-Suspiré.- No sé.
- Sí que sabes…
Posó a Sol en mis brazos.
- Llenate un poquito de paz.
-Sonreí y besé la cabeza de mi hija.- ¿Vos preparas el desayuno?
- Dale.
- Gracias.
- Sh…- ¿Qué pasa mi amor? –Susurré.- ¿Qué pasa? –Besé su cabeza.-
Sol comenzó a inquietarse. Yo me senté en la cama y la acosté sobre mi brazo, acaricié su carita e hice que cerrara sus ojitos.
- ¿Qué pasa bebé? –Besé su frente y ella comenzó a llorisquear.-
Revisé su pañal y estaba limpio, asique me fije si tenía hambre y se prendió al toque. Yo sonreí y busqué su manito.
- ¿Tenías hambre? –Susurré y ella me miró.- Sos tan hermosa mi amor…
En ese momento Pedro se movió fuerte y Sol se asustó, comenzó a llorar y no quiso más teta.
- Tranquila mi amor… -Acomodé mi ropa y me paré con ella en mis brazos.- Hey, no pasa nada… -La posé sobre mi pecho y comencé a mecerme.-
- ¿Qué pasa Pau? –Me preguntó desde la cama.-
- Te moviste rápido y se asustó. Estaba tomando la teta.
- Ay, perdón…
-Reí.- No pasa nada.
Pedro se levantó y se paró a mi lado.
- Tranquila bebé. –Tomó su manito.- Perdón… -Y besó sus deditos.-
- No pasa nada amor. ¿La tenes que tengo sed?
- Dale, damela.
-
Yo la tomé en brazos y me fui a la cama con ella, la acosté en mi pecho y sus manitos se apoyaron en mi piel. Sonreí y besé su cabeza.
- No llores más Solcito…
Y al instante se tranquilizó.
- Eso, muy bien.
Paula se acercó a nosotros y se sentó a mi lado.
- ¿Cómo hiciste? –Preguntó.-
-Reí.- No sé, se tranquilizó de golpe.
- Me parece que quería estar con vos.
-Sonreí.- ¿Te molesta que me quede con ella?
- ¿Estás loco?
-Reí.- Pregunto por las dudas.
- No mi amor… Mientras no pida teta. –Reímos.-
Me quedé un ratito con ella sobre mi pecho hasta que quiso terminar de comer.
Me desperté al día siguiente y sonreí al verlas dormir juntas.
Me levanté con cuidado de no despertarlas y me fui a bañar, luego me acerqué al cuarto de Abril y la desperté.
- Hija, hay que ir a la escuela. ¡Dale!
Pero, cuando estaba a su lado noté que estaba llorando.
- Hey, Abri… ¿Qué pasa mi amor?
- Abrazame papá.
Yo suspiré, me senté en la cama y la abracé contra mi pecho.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras?
- No sé. –Dijo en medio de lágrimas.-
- ¿No sabes?
- No. –Y me abrazó más fuerte.-
- ¿Soñaste algo feo?
- No…
- ¿Y qué pasa? ¿Es por Sol?
- Sí. –Dijo escondiendo su cara en mi pecho.-
- ¿Pero por qué mi amor? ¿Me contas?
- No sé, no me gusta llorar por esto.
Me separé un poco de ella y sequé sus lágrimas.
- ¿Extrañas algo?
- No, no sé. –Se encogió de hombros.- Perdón papi.
- No me tenes que pedir perdón.
- Quiero tener a mamá conmigo.
Yo volví a abrazarla y no pude evitar que mis ojos se llenaran de lágrimas.
- Ya sé que no me la podes traer, pero la necesito. –Suspiró.- Sol tiene a su mamá y yo no.
- Ya hablamos de esto hija… Pau las ama a las dos.
- Pero… Yo no soy su hija.
- Sí que lo sos, del corazón.
Abril negó con su cabeza.
- Sí mi amor.
- Ayer se enojó.
- Sí, ya lo sé… Me lo contó. –Me separé un poco de ella.- Pero, yo también me hubiese enojado si te llevabas a Sol sin avisar y soy el papá de verdad de las dos.
- No me dí cuenta.
- Ya lo sé, no te estoy retando.
- ¿Pau está despierta?
- No, está durmiendo.
- Ufa.
- ¿Te ayudo a cambiarte?
- No, me cambio sola.
- Bueno… -Besé su mejilla.- No llores más.
Al ratito, fui hasta mi cuarto y Pau le estaba dando la teta.
- Menos mal que están despiertas. –Besé la frente de Pau y la de Sol.-
- ¿Qué pasó?
- ¿Te molesta si venimos a desayunar acá?
- No mi amor… ¿Por qué?
- Abril estaba llorando. –Suspiré.- No sé qué hacer.
-Suspiró.- Me pasé ayer, perdón.
- No es tu culpa, yo hubiese reaccionado igual. –Tomé su mano libre.- En serio.
- ¿Y qué hacemos?
- Más que estar con ella, no sé… Extraña a su mamá y era obvio que esto iba a pasar. Me da culpa.
- ¿Culpa? ¿Por qué? –Preguntó acomodando su ropa.-
- Porque no pude darle a su mamá.
Pau suspiró, acomodando a Sol para hacerle el provechito.
- No es tu culpa Pepe, lo sabes muy bien… No podías evitarlo, nadie pudo.
-Suspiré.- No sé.
- Sí que sabes…
Posó a Sol en mis brazos.
- Llenate un poquito de paz.
-Sonreí y besé la cabeza de mi hija.- ¿Vos preparas el desayuno?
- Dale.
- Gracias.
Pau se fue y yo me acomodé con Sol, la llené de besos pero se molestó. Reí.
- ¿Tenes sueño…?
La acomodé en mi pecho y ella cerró sus ojitos.
- Dormí hermosa… -Suspiré y besé su cabecita.-
- Papi… ¿Puedo pasar?
- Sí mi amor, veni. –Le dije a Abri.-
Abril se sentó a mi lado y apoyó su cabeza en mi hombro.
- Ahora Pau trae el desayuno y después vamos a la escuela. ¿Te parece?
- Sí. –Sonrió y yo besé su frente.-
Pau volvió al cuarto con la bandeja. Se sentó, dejando la bandeja a un lado y yo la acomodé a Sol en su moisés.
Paula la abrazó a Abril por la cintura e hizo que se sentara en sus piernas. Mi hija sonrió y Pau besó su mejilla.
- Desayuna che… -Dijo haciéndole cosquillas.- Te hice la chocolatada.
- Gracias Pau.
- De nada mi amor.
Desayunamos juntos y yo fui a buscar al auto.
-
Yo la peiné a Abril para ir a la escuela y se quedó en la cama conmigo.
- Perdón Pau…
- ¿Por qué?
- No quiero molestar.
La abracé con mucha fuerza y la llené de besos.
- Nunca molestas hermosa, nunca.
- ¿De verdad?
- De verdad. –Nos abrazamos con fuerza.- Te amo hermosa.
- Yo también te amo Pau.
Al ratito, Abril se fue y yo fui en busca de Sol para quedarme en la cama con ella un rato más.
-
Comenten por favor ♥
Es lo mas dulce esta novela!❤ me encanto el capitulo!
ResponderEliminarGracias ♥
EliminarSon tan tiernos todos me mata esta novela ♡♡
ResponderEliminar☺♥♥
EliminarMe rompe el corazón abril !!! Me encariñe tanto con ella! mimiroxb
ResponderEliminar:(
EliminarMe da mucha lástima Abril!!!
ResponderEliminarQue lindo capitulo!
ResponderEliminarGracias ☺
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