viernes, 12 de febrero de 2016

46.


Yo estaba terminando de cambiarme y Sol apareció por mi habitación, gateando.

- Hola mi amor. –Dije y me agaché para alzarla.- Muy bien que viniste hasta acá.

Besé su mejilla y le hice cosquillas en su panza, ella rio y comenzó a buscarse en el espejo. Amaba mirarse en el espejo.

- ¿Pero quién es esa nena tan linda? –Pregunté llenando de cosquillitas su cuello.-

Sol se festejaba frente al espejo y yo me moría de risa.

- Sos una payasa che.

Con ella en mis brazos, traté de acomodar un poco mi pelo, pero ella no dejaba de llamar la atención.

- Bueno che, bueno… -Dije y la levanté por encima de mi cabeza.- Bueno… -Ella rio y dí una vuelta.-

Ella buscó mi cara con sus manos y yo sonreí.

La bajé y la acosté en la cama, me arrodillé en  el suelo y la llené de besos.

No, no podía evitarlo.

Después de un ratito de jugar con ella en la cama, nos fuimos hasta la cocina y le busqué sus galletitas.

Escuché llegar a Pepe y Abri y fui hasta la puerta con Sol en mis brazos, quien llevaba una galletita.

- Hola mi amor. –Me dijo Pepe y me dio un beso.- Hola princesa… -Dijo agarrando a Sol y yo se la dí.- Hola hijita. –Besó su mejilla y Sol sonrió.-

- Hola loquita. –Dije acercándome a Abri.- ¿Cómo estás?
- Bien… -Sonrió y yo besé su cabeza.- Pero cansada.
- ¿Sí?
- Sí, muy cansada.
- Mmm… ¿Y por qué no vas a bañarte y te pones el pijama?
- ¿Ya?
- Son las siete de la tarde Abri.
-Rio.- Es verdad.
- Dale, anda que yo te llevo la ropa.
- Bueno Pau.

Abril había comenzando a ir a un club dos veces por semana y esos días volvía muy tarde a casa.

- ¿Cómo estuvo tu día? –Me acerqué a Pepe y lo abracé por la espalda.- Casi no nos vimos hoy. –Besé su nuca.-
-Sonrió.- Bastante cansador.
- Se te nota en la carita.
- Se me parte la cabeza.
- Mmm… -Dije masajeando su nuca.- Anda a acostarte con la peque que te va a relajar.
- Estás muy servicial.
-Reí.- Tuvimos un día con mucho buen humor por acá… -Dije acariciando la nariz de Sol.- Dale, anda…
- ¿Venís?
- Le llevo la ropa a Abri y voy.
- Bueno, dale.

Nos dimos un beso y se fueron.

-


Llegar a casa y estar un rato con mi bebé era uno de mis momentos preferidos del día.

Ella estaba sentada en mis piernas, frente a mí y se reía con cualquier cara que yo le hacía.

Pau se acercó a nosotros y se sentó detrás de mí, comenzando a masajear mi nuca.

- Despacito que me duele de verdad.
-Besó mi nuca.- Bueno…

Y Sol seguía riendo ante mis caras de dolor.

Abril se acercó a nosotros cuando terminó de bañarse.

- ¿Qué te pasa papi?
- Me duele mucho la cabeza. –Le dije.-
- ¿La puedo agarrar a Sol?
- Sí hija…

Abril la agarró a Sol y se puso a jugar con ella. Amaba verlas interactuar.

- ¿Mejor? –Preguntó Pau llenando de besos mi nuca.-
-Yo busqué sus manos e hice que me abrazara por el cuello.- Sí mi amor, gracias.
-Besó mi mejilla.- ¿Te quedas que voy a ver que cenamos?
- ¿Queres que te ayude?
- ¿Queres?
- Tengo ganas de pasar un ratito con vos.
-Sonrió.- Entonces sí… Cambiate y veni.
- Dale.

Pau se fue y yo le dije a Abri.

- ¿Te quedas con Solci?
- Sí pa, obvio.
-Sonreí.- ¿No tenes tarea, no?
- Lo de mañana ya lo hice.
- Entonces quedense jugando, cualquier cosa me llamas.
- Sí papi.

Yo sonreí, le dí un beso a cada uno y busqué algo de ropa para cambiarme en el baño.

Luego, me dirigí a la cocina y abracé a Pau por la espalda quien estaba cortando unas verduras.

- Hola hermosa. –Llené de besos su cuello.-
-Sonrió.- Hola mi amor.
- ¿Hoy a la noche tenes algo que hacer?
-Rio.- ¿Qué voy a tener que hacer?
- Bueno, entonces cuando las nenas se duerman tenemos una cita en la pieza.
-Rio.- ¿Qué queres Pedro?
- Sorpresa.
- Dale amor…
- ¡Sorpresa!
- Odio que me hagas esperar.
- Banquesela señorita.

Paula rio y le dí un beso.

- ¿Un adelantito?
- No, nada. –Volví a besarla.-
- Sos malo eh.
- ¿Yo malo?
-Rio.- Un poquito.

Ella dijo eso y yo le hice cosquillas.

- ¿Ves que sos malo? ¡Mira que tengo un cuchillo en la mano!

Me dijo riendo y yo también reí. Frené con las cosquillas y la abracé por el cuello, aún estando a su espalda.

- Pasa el tiempo y sigo amando hacerte reír. –Besé su mejilla.-
-Sonrió.- Sos tan lindo. –Besó mi brazo.- Tan.

Limpió sus manos y se dio vuelta, me abrazó por la cintura y yo nunca la había soltado.

Nos besamos y nos sonreímos.

- De verdad que hoy te veo muy linda.
-Rio.- Me parece que estás un poco loquito…
- Por vos, como siempre.
- Y yo por vos. –Volvimos a besarnos y la trabé contra la pared.-
- Muy loco me volves.
-Sonrió.- Cuidado que…
- Ya lo sé tonta. –Volví a besarla.-
- ¿Me decís por qué hoy a la noche…? ¿Por esto?
-Negué con mi cabeza.- Capaz que también, pero no…
- ¿Y qué es?
- ¡Sorpresa mi amor!
- Te odio.
- Gracias eh. –Reímos y me besó.-

- ¡Papá! ¡Vení! –Gritó Abril.-

- ¿Qué pasa Abri?
- Se hizo pis…

- ¿Vas vos? –Me preguntó Pau.-
- Sí, no te preocupes. –Nos besamos y nos separamos.-

Yo le robé un pedacito de tomate y me lo comí.

- ¡Hey! –Me dijo riendo.-
- Bueno, perdón. –Volvimos a reír.-

Yo me estaba yendo, pero Pau me frenó tomando mi mano.

- Te amo. –Dijo y me besó.- Mucho.
-Sonreí y la abracé por la cintura.- Te amo mi amor. –Sonreímos y nos besamos.-
- Anda, dale… -Me besó.- Solo quería decírtelo.
- Sos tan linda. –La besé y me fui a la habitación.-

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