domingo, 14 de febrero de 2016

48.

Busqué un bombón y lo abrí, para dárselo en la boca. Él mordió la mitad, mordiendo también mis dedos.

- ¡Aia!
-Rio.- Pero que sensible.

Reímos y yo me comí la mitad que dejó él.

- ¿Vamos a comer todos los bombones? –Preguntó acariciando mi pierna.-
-Reí.- No, no sé… Hay un solo bombón que me importa.
- ¿Cuál sería?
- Mmm… -Revoleé mis ojos.- ¡Vos! –Y lo besé.-
- Ay, sos tan linda. –Sonreímos y me besó.-

Tomé todos los bombones a un lado y los dejé en la mesita de luz.

Hizo que demos media vuelta y quedó sobre mi cuerpo. Tomó mis manos y entrelazó nuestros dedos.

- Quiero que seas mi mujer para siempre… -Dijo dándome un beso entre cada palabra.- Porque te amo con locura, porque me haces feliz, porque quiero hacerte feliz todos los días de mi vida. –Sonreí.- Porque esta familia es lo más lindo que me pasó en la vida.
- Te juro que no puedo creerlo.
- ¿Qué?
- Que vayamos a ser marido y mujer.
- ¿Te arrepentís?
- ¡Nunca! –Lo besé y sonreímos.- Estábamos en algo nosotros igual.
- ¿En qué? –Preguntó boludeándome.-
- ¿No te acordas? –Pregunté provocándolo.-
- Mmm… -Dijo y se hundió con besos en mi cuello.-
- Me parece que tenes buena memoria eh…
- Puede ser. –Y mordió mi cuello.-
- ¡Aia nene!
- Sh… -Y besó mis labios.- Disfruta.
- Siempre que estoy con vos, disfruto…
- ¿Siempre?
- Sí, siempre.

Y lo capturé con mis labios. Él soltó mis manos y subió por mis brazos hasta mis hombros y luego bajó por los costados de mi cuerpo, hasta meter sus manos por debajo de mi remera.

- Perfecta memoria tenes. –Dije y mordí su labio.-
- ¡Nena!
-Reí.- Te la debía. –Y volví a besarlo.-
- Sos tremenda eh…
- Sh…

Lo besé y quité su remera.

- Vos sos tremendo, mirate. –Dije acariciando su espalda.-
- ¿Y vos?
- ¿Yo qué?

Pedro quitó mi remera y subió con besos desde mi ombligo hasta mi boca.

- También sos tremenda.

Yo sonreí, enrosqué mis piernas en su cintura y volví a besarlo.

Sus labios abandonaron los míos y bajaron por mi cuello, yo sonreí y cerré mis ojos. Amaba sentirlo sobre mi cuerpo y sus labios en mi piel.

- Te amo futura esposa. –Susurró en mi oído y me dio varios besos detrás de mi oreja.-

Lo aferré con fuerza a mí, abrazándolo por su cuello.

- Te amo futuro marido. –Sonreímos y volvimos a besarnos.-

Me abrazó por la cintura e hizo que nos sentáramos en la cama, yo seguía sobre él y ya sentía como mi cuerpo comenzaba a disfrutar.

Besé sus hombros, pasando por su cuello y sus manos se deslizaron desde mi cintura hasta el broche de mi corpiño.

Besó sentidamente mi hombro y lo desabrochó con mucha lentitud, corrió los breteles de mis hombros con su boca y terminó de quitar mi corpiño.

Cerré mis ojos y disfruté de sus besos recorriendo mi piel, mientras apretaba con fuerzas sus manos.

Volvió a tirarse sobre mí y bajando con suaves besos por mi piel desabrochó mi pantalón, lo bajó suavemente y besó mis piernas hasta llegar a mi cintura.

Mis ojos se mantenían cerrados y tan solo me dedicaba a disfrutar de lo que él hacía en mi cuerpo.

Sentí que terminó de desnudarme y sonreí, sus manos se aferraron con fuerza a las mías y ahora me llenó de besos en el centro de mi cuerpo. Mi piel transpiraba, mi espalda se arqueaba y mi boca no podía evitar suspirar y gemir con fuerza.

Después de un largo rato, sus labios subieron a mi boca otra vez y yo aún no lograba recuperarme.

Sus besos en el cuello me tranquilizaron de a poco y lo abracé con fuerza por su cintura.

- Sos increíble. –Susurré.-
- Vos lo sos.
- Yo todavía no hice nada.
- ¿Vos crees que tenerte desnuda ante mí no me genera nada?
-Reí.- Veni…

Lo aferré con más fuerza a mi cuerpo y dí media vuelta, para quedar sobre su cuerpo.

Pasé varios minutos recorriendo su piel con mis besos y quité su pantalón con mucha lentitud, sabía que lo disfrutaba.

Hice lo mismo con su boxer y me dediqué a volverlo loco.

Subí con besos por su cuerpo hasta quedar sobre él y nos sonreímos, estábamos los dos agitados.

Su cuerpo me aferró al mío y lo sentí dentro de mí…

-

Me había levantado a la cocina a preparar café y cuando volví a la habitación, ella seguía envuelta en la sábana, completamente desnuda.

- Te juro que amo que estés así.
-Sonrió.- Veni que te fuiste y me dio frío.

Dejé las tazas de café a un lado y me senté al lado de ella, la abracé contra mi pecho y la llené de besos.

- Estoy muy feliz. –Me dijo.- De verdad…
-La besé.- Se te nota en la mirada y me mata de amor. –Volví a besarla.- Yo también estoy muy feliz.

Sonreímos y volvimos a besarnos.

Después de un rato de mimarnos, ambos nos vestimos por completo y tomamos los cafés con los bombones que habían quedado.

Pau se acostó a mi lado, apoyando su cabeza en mi hombro y hecha un bollito.

- Siento que voy a cerrar los ojos y Sol va a despertarse.
- ¿Queres traerla, no?
-Rio.- No, también me gusta estar con mi futuro marido. –Me besó.- Pero, es raro…
- Esperemos a que se despierte, total mañana es sábado.
-Sonrió.- Dale.

Pau se sentó en la cama y acomodó su pelo con un rodete.

- ¿Se puede saber cuándo va a ser?
- ¿Cuándo queres que sea?
- Mmm… Mañana. –Reímos.- No, no sé…

Yo tomé su mano y la besé.

- Podemos ir y sacar el primer turno que haya.
- ¡Por favor!

Nos sonreímos y me acerqué a darle un beso… Momento en el que escuchamos a Sol por el baby call.

- ¿Qué dije? –Rio.- La voy a buscar.
- Dale…

Pau se fue a buscar a Sol y volvió con ella en sus brazos, ya sin llorar.

- Qué caprichosita que estás últimamente vos. –Dijo haciendo cosquillitas en la espalda.-

Yo reí y posé mi mano sobre la de Pau, la que estaba sobre nuestra hija.

- Mucho tiempo lejos…
-Sonrió.- ¿Es normal seguir enamorada?
- Vas a estar enamorada de ella toda la vida.
- Mmm… De los tres. –Dijo con una sonrisa.-

Me acerqué a darle un beso y nos sonreímos.




-

Ya casi llegamos al final ♥

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