- ¡Aia!
-Rio.- Pero que sensible.
Reímos y yo me comí la mitad que dejó él.
- ¿Vamos a comer todos los bombones? –Preguntó acariciando mi pierna.-
-Reí.- No, no sé… Hay un solo bombón que me importa.
- ¿Cuál sería?
- Mmm… -Revoleé mis ojos.- ¡Vos! –Y lo besé.-
- Ay, sos tan linda. –Sonreímos y me besó.-
Tomé todos los bombones a un lado y los dejé en la mesita de luz.
Hizo que demos media vuelta y quedó sobre mi cuerpo. Tomó mis manos y entrelazó nuestros dedos.
- Quiero que seas mi mujer para siempre… -Dijo dándome un beso entre cada palabra.- Porque te amo con locura, porque me haces feliz, porque quiero hacerte feliz todos los días de mi vida. –Sonreí.- Porque esta familia es lo más lindo que me pasó en la vida.
- Te juro que no puedo creerlo.
- ¿Qué?
- Que vayamos a ser marido y mujer.
- ¿Te arrepentís?
- ¡Nunca! –Lo besé y sonreímos.- Estábamos en algo nosotros igual.
- ¿En qué? –Preguntó boludeándome.-
- ¿No te acordas? –Pregunté provocándolo.-
- Mmm… -Dijo y se hundió con besos en mi cuello.-
- Me parece que tenes buena memoria eh…
- Puede ser. –Y mordió mi cuello.-
- ¡Aia nene!
- Sh… -Y besó mis labios.- Disfruta.
- Siempre que estoy con vos, disfruto…
- ¿Siempre?
- Sí, siempre.
Y lo capturé con mis labios. Él soltó mis manos y subió por mis brazos hasta mis hombros y luego bajó por los costados de mi cuerpo, hasta meter sus manos por debajo de mi remera.
- Perfecta memoria tenes. –Dije y mordí su labio.-
- ¡Nena!
-Reí.- Te la debía. –Y volví a besarlo.-
- Sos tremenda eh…
- Sh…
Lo besé y quité su remera.
- Vos sos tremendo, mirate. –Dije acariciando su espalda.-
- ¿Y vos?
- ¿Yo qué?
Pedro quitó mi remera y subió con besos desde mi ombligo hasta mi boca.
- También sos tremenda.
Yo sonreí, enrosqué mis piernas en su cintura y volví a besarlo.
Sus labios abandonaron los míos y bajaron por mi cuello, yo sonreí y cerré mis ojos. Amaba sentirlo sobre mi cuerpo y sus labios en mi piel.
- Te amo futura esposa. –Susurró en mi oído y me dio varios besos detrás de mi oreja.-
Lo aferré con fuerza a mí, abrazándolo por su cuello.
- Te amo futuro marido. –Sonreímos y volvimos a besarnos.-
Me abrazó por la cintura e hizo que nos sentáramos en la cama, yo seguía sobre él y ya sentía como mi cuerpo comenzaba a disfrutar.
Besé sus hombros, pasando por su cuello y sus manos se deslizaron desde mi cintura hasta el broche de mi corpiño.
Besó sentidamente mi hombro y lo desabrochó con mucha lentitud, corrió los breteles de mis hombros con su boca y terminó de quitar mi corpiño.
Cerré mis ojos y disfruté de sus besos recorriendo mi piel, mientras apretaba con fuerzas sus manos.
Volvió a tirarse sobre mí y bajando con suaves besos por mi piel desabrochó mi pantalón, lo bajó suavemente y besó mis piernas hasta llegar a mi cintura.
Mis ojos se mantenían cerrados y tan solo me dedicaba a disfrutar de lo que él hacía en mi cuerpo.
Sentí que terminó de desnudarme y sonreí, sus manos se aferraron con fuerza a las mías y ahora me llenó de besos en el centro de mi cuerpo. Mi piel transpiraba, mi espalda se arqueaba y mi boca no podía evitar suspirar y gemir con fuerza.
Después de un largo rato, sus labios subieron a mi boca otra vez y yo aún no lograba recuperarme.
Sus besos en el cuello me tranquilizaron de a poco y lo abracé con fuerza por su cintura.
- Sos increíble. –Susurré.-
- Vos lo sos.
- Yo todavía no hice nada.
- ¿Vos crees que tenerte desnuda ante mí no me genera nada?
-Reí.- Veni…
Lo aferré con más fuerza a mi cuerpo y dí media vuelta, para quedar sobre su cuerpo.
Pasé varios minutos recorriendo su piel con mis besos y quité su pantalón con mucha lentitud, sabía que lo disfrutaba.
Hice lo mismo con su boxer y me dediqué a volverlo loco.
Subí con besos por su cuerpo hasta quedar sobre él y nos sonreímos, estábamos los dos agitados.
Su cuerpo me aferró al mío y lo sentí dentro de mí…
-
Me había levantado a la cocina a preparar café y cuando volví a la habitación, ella seguía envuelta en la sábana, completamente desnuda.
- Te juro que amo que estés así.
-Sonrió.- Veni que te fuiste y me dio frío.
Dejé las tazas de café a un lado y me senté al lado de ella, la abracé contra mi pecho y la llené de besos.
- Estoy muy feliz. –Me dijo.- De verdad…
-La besé.- Se te nota en la mirada y me mata de amor. –Volví a besarla.- Yo también estoy muy feliz.
Sonreímos y volvimos a besarnos.
Después de un rato de mimarnos, ambos nos vestimos por completo y tomamos los cafés con los bombones que habían quedado.
Pau se acostó a mi lado, apoyando su cabeza en mi hombro y hecha un bollito.
- Siento que voy a cerrar los ojos y Sol va a despertarse.
- ¿Queres traerla, no?
-Rio.- No, también me gusta estar con mi futuro marido. –Me besó.- Pero, es raro…
- Esperemos a que se despierte, total mañana es sábado.
-Sonrió.- Dale.
Pau se sentó en la cama y acomodó su pelo con un rodete.
- ¿Se puede saber cuándo va a ser?
- ¿Cuándo queres que sea?
- Mmm… Mañana. –Reímos.- No, no sé…
Yo tomé su mano y la besé.
- Podemos ir y sacar el primer turno que haya.
- ¡Por favor!
Nos sonreímos y me acerqué a darle un beso… Momento en el que escuchamos a Sol por el baby call.
- ¿Qué dije? –Rio.- La voy a buscar.
- Dale…
Pau se fue a buscar a Sol y volvió con ella en sus brazos, ya sin llorar.
- Qué caprichosita que estás últimamente vos. –Dijo haciendo cosquillitas en la espalda.-
Yo reí y posé mi mano sobre la de Pau, la que estaba sobre nuestra hija.
- Mucho tiempo lejos…
-Sonrió.- ¿Es normal seguir enamorada?
- Vas a estar enamorada de ella toda la vida.
- Mmm… De los tres. –Dijo con una sonrisa.-
Me acerqué a darle un beso y nos sonreímos.
-
Ya casi llegamos al final ♥
Que lindo capitulo!! escribis hermoso!
ResponderEliminarNo no no no quiero que termine. Que lindo cap!
ResponderEliminarQue pena!!! Como voy a extrañar esta tierna historia!!!
ResponderEliminarEs un amor esta novela!❤
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