- ¿Vamos? –Me preguntó.-
- Sí, por favor… Pero, quiero pedirte algo antes.
- ¿Qué cosa?
- Capaz no quieras y no me voy a enojar eh.
-Rio.- Decime, dale.
- ¿Vos ya terminas tu turno, no?
- Sí…
- ¿Nos acompañarías a casa? Si queres… Si no te molesta…
- Me encantaría. –Sonrió.-
- ¿Segura?
- Sí, obvio. –Hizo una pausa.- Pero, por favor, que nadie se entere… No quiero tener problemas acá.
- Va a ser nuestro secreto y a Abril le va a encantar la idea.
-Sonrió.- Entonces… Vamos a contarle.
Salimos de su consultorio y ella llevaba el alta de Abril en sus manos. Nos dirigimos hasta la habitación en donde estaba mi hija e ingresamos.
- ¡Tenemos una súper noticia para vos! –Le dijo Pau.-
- ¿Qué cosa? –Preguntó Abril sonriendo.-
- Nos vamos a casa mi amor… -Le dije y ella sonrió aún más.-
- ¿En serio?
- En serio… -Dijo Pau acariciando su cuello.- Ya estás mucho mejor, asique podes volver a tu casa.
- Igual, hay otra sorpresa más. –Le dije.-
- ¿Otra? –Preguntó Abril riendo.-
- Sí, otra… -La miré a Pau.- Contale vos.
- Bueno… -Sonrió y la miró a Abri.- ¡Mira que es un secreto eh! –Se acercó a ella y le susurró al oído.- Yo los voy a acompañar. ¿Queres?
- Sí, por favor. –Dijo sonriente y la abrazó a Pau.- Quiero que seas mi médica siempre.
- ¿Solo tu médica?
- ¿Qué más queres ser? –Me preguntó separándose de mí.-
- Yo creí que éramos amigas… -Le dijo Pau haciéndose la enojada.-
-Abril sonrió.- Mi mejor amiga.
Paula volvió a abrazarla y yo las miraba, sonriendo.
Después de un rato, habíamos llegado a casa… Abril estaba un poco agitada, asique me agaché frente a ella y posé mi mano sobre su pecho.
- Tranquila che…
- Es que… ¡Estoy en casa otra vez! –Y saltó.-
- Pero estás débil todavía, no podes agitarte mucho… ¡Mira que sino Paula te reta eh!
Paula se acercó a Abril y la abrazó por la espalda.
- ¿Me escuchas una cosa Abri? –Le preguntó.-
- Sí…
- No quiero que te enojes con lo que voy a decirte, pero… Que estés en tu casa no quiere decir que ya estás perfecta, todavía tenes que cuidar muchísimo ese corazoncito. –Dijo tocando su pecho.- Mientras más te cuides, más rápido vas a volver a tener la vida como la de siempre. ¿Sabes? –Besó su mejilla y Abril asintió, pero con sus ojos llenos de lágrimas.- Hey… No llores. Te dije que no era un reto, ni que era para que te enojes, solo te lo digo para que estés mejor mi amor.
- Sí, ya sé. –Dijo refregando sus ojos.-
- ¿Y qué es hija?
- Que me cansa estar así.
- Ya va a estar del todo bien Abri, te lo prometo. –Le dijo Pau.- Ese corazón ya va a andar bien del todo, vas a ver… ¿Confías en mí, o no?
- Sí.
- Entonces no llores hermosa.
La abrazamos entre los dos y la llenamos de besos, hasta que dejó de llorar.
- Pau…
- ¿Qué Abri?
- ¿Me acompañas a mi pieza nueva?
-Sonrió.- Obvio hermosa.
Se dieron la mano y caminaron hasta la habitación de Abril, yo fui detrás de ellas.
- Es hermosa Abri. –Dijo Pau mirando su habitación.-
- Sí. –Abril sonrió y se sentó en su cama.- Pero dormí una sola noche acá. –Se encogió de hombros.- Todavía no la usé mucho. –Rio.-
- Bueno… -Paula se arrodilló frente a ella.- Ahora la vas a usar mucho, porque tenes que seguir haciendo reposo.
- ¿Me puedo meter en la cama?
- Obvio hija. –Le dije y se la abrí.-
Abril se metió allí y se quedó mirándonos.
- Me encanta que estén conmigo. –Nos dijo y nosotros sonreímos.-
Con Paula nos sentamos en el suelo, al lado de su cama.
-
Esa noche, habíamos cenado en la habitación de Abril y nos quedamos con ella hasta que se quedó dormida.
Salí de la habitación y Pedro me siguió, quise ir al living, pero me lo impidió tomándome de la cintura y besándome. Yo lo abracé por la nuca y continué aquel beso. Sonriendo por dentro. Sin decirnos nada, terminamos abrazados y riendo.
- No aguantaba más. –Me dijo riendo y yo sonreí.-
- Creo que yo tampoco. –Y volvimos a besarnos.-
- Sos tan linda… Y te juro que me muero cada vez que te veo con Abril. –Sonreí.- De verdad.
- Vos sos lindo. –Lo besé.- Todavía no puedo creer que nos hayamos encontrado.
–Reímos.-
- Yo tampoco, te busqué mucho tiempo.
- ¿De verdad? –Le pregunté sorprendida.-
- De verdad…
- No sé si hice bien en irme, es algo que me pregunto todos los días. –Me encogí de hombros.-
- Fuiste atrás de tu sueño.
- Pero ser médica me dejó sin vida propia.
- ¿No te gusta lo que haces?
- No, no es eso.
- ¿Y qué es?
- Que abandoné a la persona que amaba… O que amo. –Dije con un poco de vergüenza y caminé hasta el living, no sabía muy bien si lo que había dicho estaba bien.-
Lo sentí caminar detrás de mí y suspiré, cerré mis ojos y no sabía muy bien qué decir.
Sentí que me abrazó por la espalda y besó dulcemente mi cuello.
- ¿Por qué te vas?
-Reí.- Me da vergüenza… Tampoco sé si está bien lo que te dije.
- ¿Cómo no va a estar bien?
- No sé. –Me encogí de hombros y él me abrazó más fuerte.-
- Yo también te amo. –Susurró en mi oído y sonreí, cerrando mis ojos.-
- Sé que te lastimé mucho cuando me fui.
- Eso ya pasó… Hace muchísimo tiempo.
- Pero igual…
- No pienses en eso.
- No sé en qué pensar.
Tomé sus manos con las mías y él besó sentidamente mi nuca.
- Yo creo que no hay que pensar ahora.
- ¿Y qué hay que hacer? –Pregunté.-
- Sentir…
Sonreí y busqué su boca con la mía, nos dimos un beso y nos abrazamos.
- Escuché lo que le dijiste a Abril una vez…
- ¿Cuándo? –Le pregunté separándome un poco de él.-
- Dijiste que ya lo se habías dicho en realidad…
- ¿Pero qué cosa? –Reí.-
- Que cuando dos personas se abrazan, es como que sus corazones se unen y se regulan, se tranquilizan.
-Sonreí.- Yo creo que es así… Hasta te diría que lo tengo comprobado eh.
- Es muy lindo…
Y volvió a abrazarme, yo también lo abracé y suspiramos a la par.
- Dejemos que nuestros corazones se unan y no pensemos…
-Sonreí.- Sos muy tierno.
- Esperé mucho tiempo eso. –Besó mi mejilla.- Quiero disfrutarlo.
- Me encanta sentirte tan cerquita. –Le dije y nos separamos un poco para darnos un beso y volver a abrazarnos.-
Pasamos varios minutos abrazados, sin decir nada…
- ¿Te quedas conmigo esta noche?
- ¿Qué es esa propuesta? –Pregunté riendo.-
- Que quiero tenerte cerquita. ¿No queres?
-Sonreí.- Sí que quiero. –Lo besé.-
- ¿Café?
- Dale.
Pedro preparó el café y volvió al living.
- Gracias. –Dije agarrando la taza.-
- No es nada.
Se sentó frente a mí y tomamos un poco de café.
- ¿No pensas que si volvimos a cruzarnos es por algo?
- Mmm… ¿Para ayudar a Abri?
- A parte, hablo de nosotros. –Me dijo.-
- Me da un poco de vergüenza…
- Soy el mismo de antes eh.
-Reí.- Lo sé, se te nota en la mirada…
-
En el próximo capítulo empieza a destaparse un poco el pasado...
NECESITO EL PROXIMO CAPITULO CAMILA!
ResponderEliminarAyyyy ya quiero leer el próximo
ResponderEliminarNecesito el proximo capitulo ya. La ansiedad y yo vamos de la mano ahr jaja
ResponderEliminarQue dulce (de leche)son!! Me encantan y ya quiero saber que pasó!
ResponderEliminarEspero el próximo prontito.
Y pretendes que no seamos ansiosas con las frases que tiras? Me encanto el capitulo. Y con esa fracesita obvio que quiero YA el proximo.
ResponderEliminar