lunes, 11 de enero de 2016

12.

- Yo también te pido que no te vayas nunca.
- ¿Escuchaste? –Reí y él asintió.- Me matas de amor, pero... Pasó poco tiempo Pepe. 
- Si no pudimos olvidarnos en quince años… ¿Te parece que un poco más de tiempo va a cambiar algo? 
-Reí y lo abracé.- Es que me da un poco de miedo.
- Tranquila -Dijo abrazándome.- No voy a hacerte nada malo.
-Reí.- Eso lo sé tonto.

Él recorrió con besos en mi cuello hasta llegar a mi mejilla e hizo que nos separaramos un poco para poder besarnos…

- No tengas miedo, estamos juntos. -Dijo acariciando mi espalda.- 
-Sonreí.- Me hace muy bien que me abraces, hacia mucho tiempo que un hombre no me abrazaba y me sentía contenida... -Besé su cuello y él me abrazo más fuerte.- 
- Sos tan linda. 
-Reí.- No quiero irme. 
- ¿Por qué vas a irte? ¿Te estoy echando y no me di cuenta?
 -Reí.- No, no. -Lo besé.- 
- ¿Vos me aseguras que con eso que le diste a Abril va a dormir? 
-Reí- ¿Qué estás pensando? 
- No sé, lo dejo a libre interpretación… -Respondió aferrándome a él, tomándome por la cintura.-
- Me das un poco de miedo. –Reímos.- 
- ¿Por qué? Lo único que quiero es sentirte cerquita. -Dijo acariciando mis brazos y rozando su nariz con la mía, yo sonreí y cerré mis ojos.- Pero, si no queres... 
-Lo interrumpí.- Sh... ¿Quién te dijo que no quiero? -Lo besé, nos besamos.- Creo que deseo esto desde la ultima vez que nos vimos cuando me fui. -Volví a besarlo.- 
- No sé como pasé tanto tiempo lejos tuyo…
 - Te juro que yo tampoco, siento como si el tiempo no hubiese pasado. 
-Sonrió.- Te juro que me pasa lo mismo. -Nos besamos.- 
- En tus ojos veo que sos la misma, en tus besos lo siento…
 - Ay. -Dije acariciando su cuello.- ¿Y a vos ser papá te intensificó la ternura? 
-Rio.- Puede ser…
 - Cuando te veo con Abril me enamoras más…
- ¿Estás enamorada de mí? 
- Sí… -Dije un poco nerviosa y él rio.- 
- No me pongas esa carita, vos también me tenes súper enamorado eh.
-Reí.- ¡Me hiciste asustar tarado! 
-Rio y me besó.- Linda que sos…
- Vos sos lindo. –Dije sin dejar de besarlo y me sentía bastante nerviosa, él lo noto y acarició mi espalda con sus manos hasta llegar a mi nuca y yo sonreí.-

Ninguno de los dos sabía muy bien qué decir, tan solo nos besábamos, abrazándonos. 

Pedro se separó un poco de mí y corrió el pelo de mi cara con sus dedos. Reímos y nos quedamos mirándonos a los ojos.

- Me das ternura. –Le dije.-
- ¿Por qué?
- Porque no sabes como pedírmelo. –Dije riendo y lo besé.-
- No quiero que te sientas mal.
-Negué con mi cabeza.- Somos grandes y hay algo que nos une. ¿Qué más necesitamos? –Sonreímos y nos besamos.-

Pedro me tomó de la mano y fuimos hasta su habitación, cerramos la puerta riendo y yo me dí vuelta para observar el lugar.

Sentí que Pedro me abrazó por la espalda, pasando sus manos por mi panza y hundió su cara en mi cuello, besándome con mucha suavidad. Yo cerré mis ojos y busqué sus manos con las mías, haciendo que me abrace más fuerte.

Él apoyó su mentón en mi hombro:

- ¿Vos crees que las cosas después de tanto tiempo pueden funcionar? –Pregunté un poco confundida.- No es que no sienta lo mismo que vos, es que capaz estemos muy distintos.
- ¿Por qué no va a funcionar?
-Suspiré.- No sé, sacame el miedo. –Dije riendo.-
- Yo pensaba sacarte otras cosas…
-Reí.- Hacelo entonces.

Dije y giré, para besarlo tomándolo por su cuello.

- ¿O no queres? –Le pregunté riendo.-

Él no respondió y posó sus manos en mi cintura, para hacerme caminar hacia atrás y dejarme contra la pared, sin dejar de besarme.

Sentí sus manos subir por debajo de mi remera y sonreí en medio de aquel beso, se separó un poco de mí y me miró fijo a los ojos… Sonreímos y lo ayudé levantando mis brazos, él quitó mi remera y volvió a besarme, posando sus manos en mi espalda ahora desnuda.

Sus besos bajaron por mi cuello y pasaron por mi pecho, yo mantenía mis ojos cerrados  y disfrutaba del contacto de sus labios con mi piel.

Volvió a mi boca, recorriéndola lentamente y yo quité su remera… 

Sus manos subieron por mi espalda y desabrocharon mi corpiño y lo dejé caer al suelo. Su cuerpo aprisionó al mío contra la pared y su piel y la mía ya estaban en contacto.

Mis dedos recorrieron por completo su espalda y luego, abandoné su boca, para besar su cuello y sus hombros mientras él enredaba sus dedos en mi pelo.

Me separé un poco de él y deposité un beso corto en sus labios. Nuestros ojos brillaban y sentíamos como la temperatura de nuestra piel aumentaba con el correr de los segundos. 

- Sos hermosa. –Susurró y yo sonreí aprisionándolo contra mi cuerpo.-
- Vos sos hermoso Pepe… -Dije rozando mis labios con los suyos y volvimos a besarnos, hasta llegar a la cama.-

-

Paula estaba a mi lado, acostada y mirándome. Hecha un bollito y abrazando una almohada. Yo corrí el pelo de su cara y me sonrió.

- ¿Qué pasa? –Me preguntó.-
- Nada… -Y volví a acariciar su cara.- O en realidad sí.
-Rio.- ¿Y qué es?
- Que no puedo creer estar así otra vez con vos.
-Sonrió.- Te juro que yo tampoco. –Buscó mi mano y entrelazamos nuestros dedos.- Quiero que nadie nunca me despierte de este sueño.
- No es un sueño… -Besé su mano.- Es la realidad y puede ser para siempre.

Se acercó a mí y posó su cabeza en mi brazo. Cerró sus ojos y suspiró.

- ¿Tenes sueño? –Le pregunté.-
- Sí, los dos tenemos sueños. –Reímos.- No dormimos bien hace mucho, pero… No es por eso que cierro los ojos.
- ¿Y por qué es?
- Porque me gusta sentirte. –Dijo y besó mi brazo.-

Yo sonreí y besé su frente.

- Sos tan tierna.
-Sonrió.- Vos me pones así.
- Mmm… Siempre sos tierna.
- Mmm… No. –Reí.-
- ¿Y con los nenes?
- Pero es distinto Pedro. –Me dijo riendo.-
- Igual, es muy lindo como los tratas.
- Bueno, gracias. –Me miró y nos dimos un beso.- 

-

Más tarde me desperté y no podía creer el hecho de estar desnuda y en su cama. 

Sonreí ampliamente al verlo y acaricié suavemente con mis dedos su cuello. 

- Pau… -Susurró.-
-Reí.- Perdón, no quería despertarte.
- Mmm… A mí me encanta despertarme así. –Sonreí.- Seguí un ratito más…

Yo intensifiqué las caricias y me acurruqué en su pecho. 

Al rato, Pedro me abrazó y yo también lo abracé por su cintura. Él besó mi frente y nos abrazamos más fuerte.

- Me da miedo que venga Abril… -Me dijo.- No es que no quiera estar así, pero…
- Tenes razón. –Reímos y nos dimos un beso.- 
- ¿Queres que preparemos el desayuno y vamos a despertarla?
- Dale… ¿No te jode que sepa que dormí acá?
- No hay por qué explicarle eso. –Reímos.- 

Nos dimos un beso y nos cambiamos. 

Luego, preparamos el desayuno y nos dirigimos a la habitación de Abril. Yo me acerqué a tocar su frente y le sonreí a Pedro.

- Ya le bajó…
-Me sonrió.- Es porque estás cerca.

Yo sonreí y acaricié la mejilla de Abril, me quise levantar, pero él se negó.

- Despertala vos…

Sonreí y llené de besos la cara de Abril.

- Buen día hermosa… -Susurré.- Arriba que ya no tenes fiebre y seguro te sientas mucho mejor… -Dije acariciando su pelo.-
- ¿No estoy en mi casa?
-Reí.- Sí, estás en tu casa… Pero estoy yo y obvio que también está papá.
- Buen día hija. –Le dijo Pedro y se sentó detrás de mí.-
-Sonrió.- Hola… -Dijo refregando sus ojos.- Me encanta que estén conmigo. –Sonrió y nosotros le dimos un beso sandwichito.- 
- ¿Queres desayunar? –Le preguntó Pedro.-
- ¡Sí!

Acercamos la bandeja a la cama y desayunamos los tres juntos.

5 comentarios:

  1. aahiiii amo a Abril. amo q despues de 15 años se vuelvan a elegir @Peturroalfonsoo

    ResponderEliminar
  2. Que lindos son ❤ Abril es pura ternura 😍

    ResponderEliminar
  3. Son tan lindos
    Amó esta novela

    ResponderEliminar
  4. Lindos Ternuritas del señor ♡ Son amor puro los tres juntos.

    ResponderEliminar