domingo, 17 de enero de 2016

19.

“Soñé que te ibas otra vez y esta vez sin avisarme… Soñé que me dejabas y fue tan real que no lo pude soportar. Lloré toda la noche y no me animé a decírtelo… No me animo a decirte que me muero de miedo, que tengo pánico que te vayas otra vez y es por eso que prefiero que las cosas sean así.
Creí que proponiéndote el noviazgo se me iba a pasar, pero no… Te juro que no puedo.”

“Está bien, yo sé que me mandé la cagada del siglo cuando me fui y si no te sentís bien estando conmigo me la tengo que bancar.”

“Cuando estoy con vos me siento bien.”

“¿Entonces? No entiendo.”

“El problema es cada vez que te vas, tengo miedo de que no vuelvas.”

“No sé que hacer para que no sientas eso, más culpa de la que tengo te juro que no me entra en el cuerpo.”

“No es tu culpa…”

“No es necesario que me mientas, sé que lo es.”

“Perdón.”

“Ya está, se ve que lo nuestro no es parte del destino…”


Apagué mi celular porque no soportaría seguir hablando con él. Busqué algo de ropa y me fui a bañar, debía pasar el día entero en la clínica.

-

Luego de llevar a Abril al colegio, me dirigí a trabajar… Tuve una mañana de locos y aún me quedaban algunas horas.

No pude dejar de pensar en Paula, ni un segundo.

“Necesito verte…”


Pero, nunca le llegó. Suspiré y dejé mi celular a un lado, debía terminar todo en una hora porque Abril saldría de la escuela.

-


Habíamos pasado horas operando a un nene que había estado en un accidente de auto y cuando volví a mi consultorio lo único que quería era dormir hasta el año siguiente.

Busqué mi celular y al leer el mensaje de Pedro, me desmoroné.

Lo vi y no se lo respondí.

“No me ignores…”

“No quiero hablar con vos. No quiero que nos sigamos haciendo mal.”

“¿Te enojaste, no?”

“No sé si es enojo, pero me duele mucho que no puedas confiar en mí.”

“Quiero… Pero no puedo.”

“Y eso es mi culpa, no puedo reprocharte nada.”

“¿En dónde estás?”

“En la clínica.”

“¿A qué hora salís?”

“No importa.”

“A mí sí me importa.”

“No vamos a vernos.”

“¿Por qué?”

“Ya te dije, no quiero que nos sigamos lastimando.”

“No me prives de la posibilidad de darte un último abrazo.”

“Prefiero que el último sea el que nos dimos sin darnos cuenta.”

“Yo no sé si quiero que sea el último.”

“No podemos estar juntos si no confías en mí Pedro.”

“Por eso quiero verte.”

“No… Te lo suplico.”

“Pau, por favor.”

Y decidí no responderle más.

-

Intenté llamarla varias veces, pero no me atendió ni el contestador. ¡Cortaba antes!

- Abri… -Dije acercándome a su pieza.- ¿Estás haciendo algo del cole?
- No, estoy haciendo un dibujo.
- ¿Y podes seguirlo después?
- ¿Por qué pa?
- Porque los abuelos te invitaron a dormir a su casa… ¿Queres que te lleve o les digo que no?
- Sí, quiero. ¿Me quedo todo el finde?
- Mmm… Si queres voy a buscarte el domingo a la noche.
- Con una condición.
- ¿Cuál?
- Cuando vuelva tenes que ser el novio de Pau otra vez.
-Reí.- Me parece que mejor preparamos las cosas.

La ayudé a preparar su bolso y viajamos hasta el pueblo en donde vivían mis papás, a quienes les agradecí un millón y medio de veces que se quedaran con ella.

Volví y me dirigí a la casa de Paula, si no estaba la esperaría.

Toqué timbre y no respondió, pero la escuchaba dentro.

“No pienso irme de acá hasta que me abras.”

“Te vas a dormir esperando…”

“No me importa.”

“No voy a abrirte, hagas lo que hagas.”

Toqué la puerta:

- Pau, sé que estás ahí y que me escuchas.
- Andate Pedro.
- No voy a irme.
- Sí, te vas a cansar y me voy a ir.
- Quiero que hablemos.
- No soporto seguir haciéndote mal. –Dijo llorando.-
- No, no llores por favor.

Y la escuché irse. Suspiré y busqué mi celular.

“Me fui al carajo, te traté mal y lo sé.”

“No quiero que forcemos algo que no se da… Nos va a hacer mierda.”

“Necesito mirarte a los ojos.”

“No voy a abrirte, me importa tres carajos si sueno a nena caprichosa.”


Presioné el icono para grabar un audio y eso fue lo que hice:

“Así como vos no tropezarías con la misma piedra dos veces, yo tampoco lo haría… No te dejaría ir otra vez porque te amo con locura, porque sos la mujer de mi vida, mi complemento perfecto.
Me siento un pelotudo, no sé por qué reaccioné así… No sé por qué no te dije las cosas de manera adulta. Perdón, fue como me salió.
Abrime… Necesito decirte todo esto mirándote a los ojos.”

Y envié el audio.

“¿Por qué sos así?”

“Ya te dije, esta vez voy a frenarte.”

“¿Frenarme?”

“No voy a dejar que te escapes de mi vida otra vez.”

“No me hagas esto…”

“Necesito que me abras.”

“Y yo necesito que te vayas.”

“¿Por qué?”

“Ya te lo dije, no quiero forzar algo que no se da… Nos va a hacer mal.”

“Nos amamos y eso se da…”

“El amor a veces no es suficiente.”




-

A veces es necesario que se peleen un poco... No me odien, por fi.

Si leen no se olviden de comentar ☺

5 comentarios:

  1. Uf, no puedo ponerme del lado de ninguno! Espero puedan solucionarlo pronto! (X el bien de todos jaja) ;)

    ResponderEliminar
  2. Ojala puedan solucionar sus problemas pronto!

    ResponderEliminar
  3. Espero que dure poco la pelea!! Se me hace q abril puede ser la clave de la reconciliación! mimiroxb

    ResponderEliminar
  4. Ay, entiendo la postura de los dos... Ajajajajaj espero la reconciliación ya!

    ResponderEliminar