viernes, 22 de enero de 2016

24.

Ese lunes a la tarde estaba en mi consultorio luego de pasar por todas las habitaciones de los nenes que estaban internados. Me preparé un café y revisé mi celular, estaba algo cansada y aún me quedaban varias horas.

Sonó mi celular y atendí.

- Hola mi amor. –Dije.- ¿Cómo andas?
- Hola Pau… ¿Estás en la clínica?
- Sí.
- ¿Hasta qué hora?
- Me quedan dos horas y media o tres… ¿Por qué?
- Porque no llego a ir a buscar a Abri y no sé qué hacer.
- Yo ahora estoy libre, puedo ir a buscarla rápido… Pero, tengo que traerla para acá.
- ¿Seguro podes?
- Sí amor, no te preocupes.
- Yo después voy a buscarlas ahí.
- Dale, nos vemos después entonces.
- Gracias Pau, en serio.
- No es nada… ¿Yo estoy autorizada a retirarla?
- No, pero ahora llamo para que puedas.
- Dale, estoy saliendo. Un beso mi amor.
- Otro para vos y gracias.
- ¡Basta de agradecer!

Reímos y cortamos.

Salí de la clínica, dando aviso de que rápidamente volvería.

Llegué justo cuando estaba saliendo el grado de Abril, ella al verme saludó a su señorita y corrió hacia mí. Yo la alcé y nos abrazamos.

- Hola hermosa. –Dije y besé su mejilla.-
- Hola Pau. –Dijo abrazándome con fuerza.-
- ¿Cómo estás?
- Bien, quería verte.
-Sonreí.- Yo también quería verte. –Me separé un poco de ella.- ¿Te animas a acompañarme un rato a la clínica? Después, papá nos pasa a buscar y nos vamos los tres juntos.

Abril asintió y fuimos hasta la clínica, antes de entrar le compré un jugo y un alfajor para que meriende.

Entramos en mi consultorio y por suerte, estaba todo tranquilo. Ella se sentó en la camilla y comenzó a comer, cuando terminó tiré los papeles en el tacho y quise sentarme en mi silla, pero ella me llamó.

- Veni Pau.
- ¿Qué pasa Abri?
- Veni.

Yo me senté a su lado y me dijo:

- ¿Por qué estás triste?
- No importa esto Abri… Es algo de grandes.
- Sí que importa. ¿Es por tus papás, no?
-Suspiré.- Sí, es por eso.

Abril se arrodilló delante de mí y me tomó por la cara.

- Yo sé que es feo Pau. –Suspiró.- Pero, papá me dijo que mi mamá me cuida siempre…
- Obvio que te cuida hermosa. –Tomé sus manitos.-
- Entonces a vos también te cuidan tus papás.
-Sonreí.- Sí, lo sé.
- Entonces no tenes que estar triste.
- Eso intento.
- Yo a veces estoy triste igual.
- A veces estar triste es parte de la vida… -Le dije.- Pero, vos sos una nena hermosa que tiene todo para ser feliz.
- ¡Y vos tenes de novio a mi papá! ¡Eso te tiene que poner feliz!
-Sonreí.- Tu papá y vos me hacen muy feliz. –Le dije y la abracé.-
- Tus papás seguro estén con mi mamá.
- Seguro que sí.
-Ella besó mi mejilla.- Te quiero mucho Pau y me gusta mucho que me cuides como una mamá.
-Sonreí y me separé un poco de ella.- Te quiero tanto hermosa. –Besé su frente.- Me gusta mucho cuidarte.
- Cuidame siempre.
- Siempre. –Volví a abrazarla y la llené de besos.-

El celular nos interrumpió, era Pepe y hablamos las dos con él.

Luego, yo debí irme a hacer la última ronda por el piso de pediatría y Abril se quedó haciendo su tarea.

Cuando volví…

- ¿Qué te parece si aprovechamos que estás acá y te reviso?
- No Pau.
-Reí.- Dale che… A ver cómo estás.
- No quería venir para eso.
- ¿No me dijiste que te gusta que te cuide?
- Sí…
- ¡Entonces dale!

La alcé y la subí a la camilla.

- No se queje. –Dije haciéndole cosquillas y ella rio.-

Puse el estetoscopio en mis oídos y comencé a escuchar su corazón desde su espalda.

- Respira hondo Abri. –Dije en su oído.- Como te enseñé…

Ella asintió y comenzó a hacerlo, luego lo hice desde su pecho.

- ¿Y Pau?
-Sonreí.- Estás muy bien. –Besé su frente.-
- ¿Puedo escuchar yo tu corazón?
-Reí.- Sí… -Dije sacándome el estetoscopio de mi cuello y lo puse en sus oídos.-

Abril sonrió y se arrodilló en la camilla, posó el instrumento en mi pecho.

- No escucho nada.
- Es acá, mira… -Dije moviendo su mano y el estetoscopio hacia mi lado izquierdo.- ¿Ahora escuchas?
- Sí. –Dijo sorprendida y yo reí.- Se escucha re fuerte…
- ¿Viste? Así es como siempre escucho tu corazón y el de todos los nenes.
- ¿Puedo ponerlo en tu espalda?
- Sí Abri…

Me di vuelta y ella volvió a hacerlo, en ese momento, entró Pedro al consultorio.

- Ah bueno… ¡Pero qué doctora tenemos por acá! –Dijo y yo reí.-
- Hola papi. –Dijo asomándose por mi hombro.-
- Hola hermosas.

Pedro se acercó a nosotras, besó mis labios y la frente de su hija.

- ¿Cómo está Pau? –Le preguntó a Abril.-
- Bien, su corazón suena re fuerte.
- ¿En serio?
- Sí. ¿Se lo puedo dar a papá?
-Reí.- Sí Abri.

Ahora fue Pedro quien se puso el estetoscopio y escuchó mi corazón. Yo lo miré sonriendo y él me devolvió la sonrisa.

- ¿Viste que se escucha re fuerte?
-Pepe rio.- Sí mi amor…
- Voy al baño. –Dijo Abril bajándose de la camilla y yendo al baño que había detrás de mi consultorio.-

Pedro dejó el estetoscopio a un lado y besó mis labios.

- Suena lindo tu corazón.
-Reí.- Suena igual que el de todos.
-Me abrazó por el costado.- El tuyo es especial.
- ¿Por qué?
- Porque me ama a mí.
-Sonreí.- Mucho te ama. –Lo besé.- Mucho.
- El mío también te ama muchísimo. –Nos besamos y nos abrazamos.-

- ¿Ahora sí nos vamos a casa? –Preguntó Abril frente a nosotros.-

Pepe y yo nos separamos.

- ¿Vos ya podes irte amor?
- Sí Pepe.
- Entonces sí.
- ¿Pau viene a casa? –Preguntó Abri.-
- Si Pau quiere… -Me dijo Pepe.-
- Obvio que quiero. –Besé su mejilla.-

Esa noche, Abril me había pedido que la acompañe a dormir y eso fue lo que hice.

- Me divertí mucho hoy con vos Pau.
-Sonreí.- Yo también hermosa. –Besé su frente.-
- ¿No estás más triste?
-Negué con mi cabeza.- Me hace bien estar cerca de ustedes.
- Menos mal.
-Sonreí.- Cerra los ojitos que es hora de dormir.
- Quedate hasta que me duerma.
- Yo me quedo acá haciéndote mimitos.
-Sonrió.- Gracias Pau.
- No me lo tenes que agradecer.

Besé su mejilla y me quedé a su lado, haciéndole mimos hasta que se quedó dormida.




-

Personalmente uno de mis capítulos preferidos ♥ Espero que les guste y comenten ;)

13 comentarios: