Esa noche, me levanté en medio de un llanto que no podía controlar.
Salí de la habitación y me dirigí a la cocina en donde me serví un vaso de agua y me dispuse a tomarlo mirando por la ventana, tratando de que el hecho de mirar el cielo me calmara… Pero, claro que no funcionó.
Dejé el vaso en la pileta y volví a la habitación, me metí en la cama y apoyé mi cabeza sobre la panza de Pau, abrazándola por la cintura y sin poder dejar de llorar.
- ¿Qué pasa mi amor? –Preguntó acariciando mi pelo.-
Y yo no podía hablar del llanto.
- Amor… -Acarició mi frente.- ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras así?
- Perdón, no quería despertarte.
- No importa eso, importa que estás llorando y mucho.
Yo escondí mi cara en su panza y ella me abrazó por el cuello.
- Mi amor… -Susurró.- Tranquilo. –Besó mi cabeza.-
- Me siento un nene.
- ¿Me contas qué pasa?
Me senté a su lado y ella secó mis lágrimas.
- Amor… No llores, hey. –Me abrazó y besó mi cuello.- Tranquilo.
La abracé con fuerza y me quedé allí, tratando de tranquilizarme.
Después de un ratito, Pau se separó de mí y besó mi frente. Buscó mis manos y entrelazó sus dedos con los míos.
- Te juro que tengo pánico y no lo puedo evitar, de que le pase algo al bebé o a vos.
- Mi amor… Yo sé que la pasaste horrible, pero eso es el pasado… Ya pasó.
- No puedo no pensarlo.
- Vamos a estar bien… Estamos bien.
- No soporto pensar tan en negativo.
- Pero mi amor… -Me besó.- Si estamos bien, no va a pasar nada. –Hizo una pausa.- Yo sé que te duele lo que pasó, que te duele que Abri no tenga a su mamá… -Yo asentí con mi cabeza.- Pero, esta vez va a ser distinto. Nuestro hijo y yo vamos a estar siempre cerca tuyo.
La abracé y me quebré aún más.
- Perdón, te juro que me siento un nene.
-Besó mi cuello.- No tenes que pedir perdón…
- Me siento un tarado.
- No lo sos, no pienses en eso… Ni en todo lo malo.
- ¿Y qué hago con el miedo que tengo?
Pau se separó un poco de mí, secó mis lágrimas y tomó mis manos.
- Siempre que tengas miedo venís y nos abrazas fuerte, nuestros tres corazones van a encontrarse y van a sacar afuera todo el miedo.
Yo volví a abrazarla.
- Es real que no puedo amarte más mi amor.
-Sonrió.- Te juro que yo tampoco.
Y llenó de besos toda mi cara sin dejar de abrazarme.
- No llores más… -Me abrazó con fuerza.-
- Perdón…
- No tenes que pedir perdón amor.
- No quería despertarte.
Ella se separó de mí riendo.
- No es nada… -Me besó.- No estaba dormida del todo igual, te escuché cuando te levantaste.
- ¿Puedo saber por qué?
- Pensaba mucho en mis papás y que quería que lo supieran. –Se encogió de hombros y suspiró.-
- Seguro ya lo saben.
-Sonrió.- Eso espero…
- Seguro que sí mi amor.
Ella suspiró y se acostó hecha un bollito y mirándome, yo acaricié su pelo.
- Igual, estoy muy feliz. –Me dijo y tocó su panza.-
- Yo también… -Sonreímos.- No creí que había que aclararlo.
-Se encogió de hombros.- No, no sé. –Reímos.- No llores más vos.
- Voy a lavarme la cara y vengo.
- Dale, te espero acá así dormimos abrazaditos.
-Sonreí y la besé.- Te amo.
- Te amo. –Nos dimos otro beso y yo me fui al baño.-
-
Pedro volvió a la cama y nos acostamos frente a frente. Acarició mi mejilla y yo sonreí.
- ¿Te sentís bien? –Le pregunté.-
- Sí mi amor… Solo tengo un poco de sueño. –Reímos.-
- Entonces dormí.
- Pero quiero que vos también duermas.
- Yo voy a dormir…
- Mmm… ¿Seguro?
- Sí…
Hizo que me dé vuelta y me abrazó por la espalda, posando su mano en mi panza.
Besó sentidamente mi nuca y yo sonreí.
- Soñé muchas veces esto. –Dijo en mi oído.-
-Sonreí.- Yo lo soñaba cuando estábamos juntos…
- ¿Y después?
- Nunca creí que íbamos a volver a encontrarnos.
- Yo tampoco, pero lo deseé siempre.
-Reí.- Yo también.
Sentí que me abrazó más fuerte.
- Ahora me doy cuenta que si no nos reencontrábamos, nunca iba a poder ser feliz de verdad.
- Yo no fui feliz nunca mientras no estuvimos juntos.
- ¿Y ahora?
- Me brota la felicidad por los poros. –Hice una pausa.- Siento que este bebé me va a ayudar a terminar de sanar lo de mis papás.
- Seguramente sea así.
-Sonreí.- Quiero inundarme de amor.
- Te juro que ese bebé va a llenarte… Te lo digo con conocimiento de causa.
- Ay, él tiene experiencia. –Dije burlándolo y reímos.-
- Sos una tarada. –Me dijo riendo.-
- Era un chiste tonto.
- Ya lo sé. –Besó mi mejilla.- A pesar del miedo, me encanta poder vivir esto otra vez con vos que sos la mujer de mi vida.
-Sonreí.- Quiero que esta vez puedas disfrutarlo. –Dije acariciando su mano.-
- Yo quiero lo mismo. –Besó mi cuello.- Los amo. ¿Sabes?
- Y nosotros te amamos a vos.
-Besó mi nuca.- Dale, descansa…
- Tengo un poco de frío.
Pedro acomodó las mantas y yo sonreí.
- ¿Mejor?
- Sí, gracias.
- De nada.
- Hasta mañana mi amor, que descanses.
- Vos también.
Y al rato, nos quedamos dormidos.
-
Desperté al mediodía siguiente, ya que era sábado y sonreí al verla dormir junto a mí. La abracé con fuerza y apoyé mi cabeza en su espalda… Amaba sentirla tan cerquita, sentir el calor de su cuerpo y su respiración.
- Pepe… -Susurró.-
- Sh… Seguí durmiendo.
- ¿Qué pasa? –Preguntó tomando mi mano.-
- Nada, que me gusta tenerte cerca.
Ella se dio vuelta y quedó frente a mí.
- Sos tan tierno.
-Sonreí.- No quería despertarte…
- Es tarde igual.
- Pero estás embarazada y tenes derecho a dormir.
Pau rio y se acomodó sobre mi pecho, yo la abracé por la cintura y cerró sus ojos.
- ¿Cuándo vas a mudarte de verdad? Quiero que todas las mañanas de mi vida sean así.
-Sonrió.- Cuando vos me ayudes…
- Ya, ahora.
-Rio.- Tengo que ver que voy a hacer con la casa… Creo que alquilarla, más si voy a dejar la clínica.
- ¿Vas a dejarla?
- No sé… Pero, capaz es una posibilidad y puedo seguir teniendo mi plata.
- No pienses en la plata.
- No lo pienso como un problema, es que estoy acostumbrada a tener mi plata…
- Bueno, pero si dejas de trabajar nunca va a faltarles nada.
-Sonrió.- Lo sé mi amor, lo sé. -Besé su frente.-
aahhiii pobre Pepe tiene miedo y es una genia Paula conteniendolo en todo momento. muy tierno el Cap. Cami @peturroalfonsoo
ResponderEliminarAmo como se contienen Pau y pepe.. Amo su relación. Me encanta!❤
ResponderEliminarQue lindo capitulo! que lindo que se puedan contener mutuamente!
ResponderEliminar