-
Abril es fuerte. –Dijo separándose un poco de mí.-
- Lo sé. –Dije ahogado en lágrimas.-
- Entonces confía en ella, en mí… Y en su mamá.
-Sonreí.- Entra que yo ahora voy.
- ¿Seguro?
- Sí, no quiero que esté sola.
- Te espero… No voy a dormirla si no estás con ella.
- Gracias, en serio.
- No agradezcas más. –Tomó mi mano y nos sonreímos.-
Paula entró al quirófano y yo me quedé allí algunos segundos más, tratando de
tragarme las lágrimas y de ser fuerte. Sabía que Abril me necesitaba.
-
- Hola princesa… -Dije acercándome a Abril.- ¿Cómo estás?
- Con un poco de miedo.
- Tengo algo para que se te pase un poco…
- ¿Qué cosa?
Saqué de debajo de mi ambo la foto de su mamá y se la dí. Abril sonrió.
- Gracias Pau.
- De nada hermosa.
Corrí mi barbijo y le dí un beso en su frente, en ese momento entró Pedro y ya
estaba todo el equipo listo para comenzar.
Pedro se acercó a Abril y acarició su frente, tomó su mano. Ninguno de los dos decía nada, pero sus miradas lo decían todo.
- ¿Dormimos Abri? –Le pregunté.-
- Esperame un poquito Pau.
-Reí.- Está bien… ¿Qué pasa?
Abril miró a su papá y tomó sus manos.
- Te amo papucho, nunca te lo olvides. ¡Sos el mejor del mundo!
Pedro sonrió entre lágrimas y se abrazaron. Yo sonreí y no pude evitar
emocionarme.
- Te amo princesa, para siempre.
Se abrazaron más fuerte durante algunos segundos y luego Pedro la ayudó a
acostarse otra vez.
- Ahora sí Pau… -La miró.-
- Te prometo que cuando te despiertes ya va a haber pasado todo. –Dije
acercándome a ella.- Soña con tu mamá.
-Abril sonrió.- Gracias Pau.
- No me tenes que agradecer nada mi amor.
Busqué la anestesia y comencé a inyectarla en el suero, bajo la supervisión de
la anestesista… Le había pedido poder dormirla yo. Sentía que había algo
especial con Abril.
Abril cerró sus ojos antes de que yo comenzara a inyectarla y Pedro sostenía
con fuerzas su mano y mantenía sus ojos llenos de lágrimas.
A los minutos, Abril ya estaba completamente anestesiada y yo me acerqué a
Pedro, quien no se movía de allí. Lo abracé por el hombro e hice que se parara.
- Confía en mí. –Le susurré.- Va a estar todo bien. –Dije haciendo que camine
hacia fuera.-
En la antesala:
- Salí, no es algo lindo para que veas. –Le dije.- Dale, que tengo que entrar.
Pedro asintió y tomó mi mano.
- Sé que vas a sanarla.
-Sonreí.- Dale, salí…
Pedro se fue y yo volví al quirófano. Era hora de comenzar con la operación.
-
Salí de allí y me dejé caer en la primera silla que pude.
Estaba ahogado en lágrimas, abracé mis piernas subiéndolas a la silla y escondí
mi cara en mis rodillas… Tratando de respirar, porque eso tampoco podía.
Busqué mi rosario, el cual tenía en mi bolsillo y lo enganché en mi muñeca,
apretando la cruz con mi mano… Comencé a rezar, pensando en mi hija…
Yo entraba a la sala de neonatología y me
acerqué a mi hija, quien estaba internada allí.
- Hola mi amor. –Susurré entre lágrimas.-
No podía creer que ella estuviera allí, no entendía por qué tenía que estar así
ni por qué acababa de perder a su mamá.
Tomé su manito entre mis dedos y suspiré, tratando de que las lágrimas no me
vencieran.
- Hola Abril. –Susurré.- Yo soy papá.
Abril era el nombre preferido de su mamá, pero a mí no me convencía, asique nos
habíamos decidido por Micaela Abril… Pero, ya no lo dudaba, quería que ella
tenga a su mamá presente para siempre y ponerle el nombre que ella había
elegido, era una manera de comenzar a hacerlo.
Iba a ser Abril… Abril Alfonso.
- Hola Abril. –Repetí.- Hola hija. –Suspiré.-
- ¿Queres tenerla? –Me dijo una enfermera.-
- Me encantaría…
La enfermera se acercó a mi hija y la sacó de allí, luego la posó en mis brazos
y Abril se acurrucó en mi pecho. Sonreí emocionado y me colgué mirándola.
- Felicitaciones, es hermosa. –Me dijo la enfermera.-
- Gracias… -Suspiré y me senté con ella en mis brazos.-
- Hola bebita hermosa… Soy papá. –Reí.- Ya sé que ya te lo dije, pero quiero
que sepas quien soy, quiero que me conozcas… Quiero que sepas que voy a
cuidarte y amarte toda mi vida. Quiero que sepas que todo esto va a pasar, que
vas a estar bien. Que vamos a estar bien.
Suspiré y ella movió sus piecitos. Sonreí.
Me quedé un ratito con ella y luego volvieron a ponerla en la incubadora. Había
nacido bastante flaquita y con un problema en el corazón.
Salí de allí y empapado por la emoción de estar con mi hija, debía hacer los
trámites para que trasladaran el cuerpo de mi mujer.
Aún no podía creer como el nacimiento y la muerte podían suceder así… Tan de la
nada. Como los dos puntos más antagónicos de la vida pasaban así.
¿Por qué mi hija tenía que perder a su mamá antes de conocerla?
Yo sé que sos fuerte Abri… Yo lo sé, vos también lo sabes. Pasaste muchas y
esta es solo una más princesa.
Cerré con más fuerza mis ojos, dejando las lágrimas en libertad.
También sé que tu mamá te está cuidando desde el cielo, sé que ella está
interviniendo para que estés bien.
Y también sé que estás en las mejores manos del mundo.
Yo sabía que algún día el momento de las
explicaciones iba a llegar, pero no creía que tan rápido…
- Pa…
- ¿Qué hija?
Abril se sentó en mis piernas y me miró muy seria.
- ¿A dónde está mamá?
Suspiré e hice que mi hija se sentara frente a mí. Mirándonos a los ojos.
- En el cielo. –Respondí.-
- ¿Se murió, no?
-Suspiré.- Sí hija.
- ¿Y por qué?
- Porque la vida así… -Acomodé su pelo.-
- Pero yo la quiero acá conmigo. –Dijo con sus ojos llenos de lágrimas y yo la
abracé contra mi pecho.-
- Mamá está con vos, está siempre cuidándote y mirándote desde allá arriba.
- Quiero contarle muchas cosas.
- Contáselas, ella va a escucharte.
- ¿De verdad?
- De verdad mi amor.
La abracé más fuerte y dejé que llorara en mis brazos.
Pasamos muchas mi amor… Yo lo sé, pero también sé que esta es solo una más.
Sinceramente, no sabía cuándo tiempo había pasado, yo lo había sentido una
eternidad.
Sentí la puerta del quirófano abrirse y la vi a Paula, quitándose su barbijo.
-
Me gusta que sufran un poco, no me odien por fa!
Ayyy no la podes dejar asi eso es maldad vieja. Subi otro ahre
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCuanta maldad.... Quiero otro ya!
ResponderEliminarsubi otro , no podes dejarla ahi , me vas hacer morir de la intriga hasta mañana y asi no es aja ahre
ResponderEliminarNo mos podes dejar asi!!!! Quiero seguir leyendo! mimiroxb
ResponderEliminarAy por favor!! No seas mala y sumate al pedido de todas!! Subi otro!!!!
ResponderEliminarX lo menos para saber como salió todo! Di que si, si?
Para....!!! Decinos q subis otro.!!
ResponderEliminarAunque ya lo habia leido este cap y ya me habia emocionado no pude evitar esa sensacion. Me traslade a la situacion y volvi a emocionarme, lei todo el capitulo con los ojos llorosos y piel de gallina. Espero el proximo.
ResponderEliminar