Más
tarde…
- Pau…
- ¿Qué? –Le pregunté.-
- ¿Podemos ir a tu consultorio? Quiero hablar con vos…
- ¿De qué? –Pregunté un poco nerviosa.-
- ¿Podemos?
- Mmm… Sí. –Me paré.- Dame un toque que anoto unas cosas en la ficha de Abri y voy.
- Te espero.
- Bueno…
Hice lo que tenía que hacer y luego, nos dirigimos a mi consultorio. Entré y me
senté en la camilla, con mis piernas colgando y mis manos debajo de ellas.
Nerviosa, me sentía transpirar.
Sabía que no era una simple charla.
- Podes sentarte si queres… -Le dije.-
Pedro rascó su sien y me miró.
- ¿Qué pasa? –Le pregunté nerviosa.- No sé si te acordas, pero odio que me den
vueltas. –Dije riendo.-
- Sí, claro que me acuerdo.
Sonreí y él se sentó en mi silla, se movió sobre ella hasta quedar frente a mí
y sentía que mi corazón estaba por estallar.
Cerré mis ojos, esperando a que dijera algo.
- Pau, yo…
Y lo interrumpí.
- Nunca pude olvidarme de vos. –Le confesé mirándolo y suspiré, aliviada y
nerviosa a la vez.- Necesitaba que lo sepas.
Pedro hizo una pausa de algunos segundos y se acercó aún más a mí.
- ¿Puedo decirte lo que tenía para decirte?
-Reí.- Sí, perdón. –Dije liberando mis manos, las cuales Pedro tomó entre las
suyas.-
- Desde que volvimos a encontrarnos, se me pasaron un millón y medio de cosas
por la cabeza… Por el corazón también. –Dijo y acarició mi mano.- Me dí cuenta
de algo que siempre supe, pero que en un momento creí superar.
- ¿De qué cosa? –Lo interrumpí otra vez.-
- Yo tampoco me olvidé de vos Paula. –Me dijo y yo no pude evitar sonreír.- Si
tengo que serte sincero… Estuve enamorado de la mamá de Abri, pero nunca como
con vos. –Suspiró.- Nunca pude volver a amar así…
Cerré mis ojos, dejando en libertad una lágrima.
- Y yo lo eché todo a perder. –Dije culpable.-
- No, no digas eso…
- Es lo que siento.
- ¿Me miras?
Suspiré y abrí mis ojos.
- Para mí no es así… Las cosas se dieron como tenían que ser y vos cumpliste tu
sueño. –Me dijo.- Y yo también.
- ¿Qué sueño?
- Ser papá. –Dijo y sonrió.- En ese momento queríamos cosas distintas y estuvo
bien que así sea…
- ¿Y ahora?
- Y ahora capaz que era el momento de volver a encontrarnos.
Suspiré, encogiendo mis hombros.
- No sé…
- ¿Qué no sabes?
- Nada. –Le respondí.-
- Yo sí sé algo…
- ¿Qué?
Pedro se paró e hizo que me parara también.
- Quiero hacer algo. –Dijo caminando hacia mí, yo caminé hacia atrás y terminé
con mi espalda contra la pared.- No te escapes que no voy a hacer nada malo.
-Reí, nerviosa.- Lo sé… Pero también sé que es un momento muy especial y sensible
para vos y que capaz estés reaccionando así porque soy la médica de Abri y…
Y ahora fue él quien me interrumpió, pero no con palabras… Sino con una acción.
Sus labios besaban con muchísima suavidad y ternura a los míos, mientras sus
manos se posaban sobre mi cintura.
- Tengo ganas de besarte porque nunca dejaste de ser importante para mí. –Me
dijo.- Y a pesar de que la situación es la más horrible de todas, me pone muy
feliz haberte vuelto a ver.
Yo no supe muy bien que responder y lo abracé, aferrándome a su cuello.
- A mí también me hace muy feliz estar así con vos. –Creo que dije temblando.-
Y me gusta que me hayas besado. –Cerré mis ojos.- Pero… No es el momento de
esto.
- Está bien, puede que tengas razón…
Nos separamos un poco y nos dimos otro beso.
- Pero, necesitaba que lo sepas. –Le dije.-
- Yo también quería que lo sepas.
Suspiramos y nos separamos un poco.
- Dejemos pasar un tiempo Pedro…
Me senté en la camilla otra vez.
- No es que no quiera, es que… Ahora tenes que estar con tu hija y está bien
que así sea… Estás muy sensible y no quiero que me veas como más de lo que soy
solo porque pude operar a Abril. ¿Me entendes?
- Sí, claro que te entiendo… Pero, no es solo eso.
-Suspiré.- De verdad… ¿Puede seguir todo como siempre? Al menos hasta que Abril
esté mejor.
Pedro no respondió, solo volvió a besarme y se fue.
Suspiré y me dejé caer en la camilla… Ese beso me había hecho temblar, sabía
que no había podido enamorarme otra vez porque él seguía siendo el que ocupaba
mi corazón.
Lo que nunca había imaginado era volver a verlo…
-
Salí del consultorio de Paula y fui hasta donde estaba Abril, sin pensarlo
demasiado…
Me senté en la silla y cerré mis ojos… Lo que había sentido al unir mis labios
a los suyos había sido la respuesta que necesitaba: seguía amándola.
Escuché que alguien abrió la puerta y era Paula.
- Perdón… -Dijo susurrando.- Tengo que pasarle algo al suero.
- Tranquila, no pasa nada. –Respondí.-
Paula hizo lo que tenía que hacer y cuando quiso irse, la frené en la puerta.
- No, para…
- ¿Qué?
Salimos de la habitación y nos quedamos del otro lado de la puerta.
- ¿Estás enojada?
- No, te juro que no… -Suspiró.- Es solo que no es el momento.
- No era el momento cuando te fuiste tampoco… Y no nos vimos nunca más.
- Nos separamos por mi culpa, eso lo sé… Y capaz, lo mejor sea que no…
-La interrumpí.- Lo mejor es que estemos cerca. Por favor.
- Pero… ¿No te da miedo?
- Sí.
- Bueno, a mí también. –Hizo una pausa.- Pero no es un no… Es que siento que no
es el momento de ocuparnos de esto.
- Yo pienso lo mismo y valoro muchísimo que pienses en Abri antes que en vos,
pero prometeme que en algún momento vamos a volver a hablar de esto.
- Te lo prometo. –Sonreímos.- Dale… Anda con Abri.
- ¿Y vos?
- Voy a dormir al consultorio.
- ¿Tenes que quedarte?
- No, pero si Abril necesita algo quiero estar.
- ¿Por qué no vas a tu casa?
-Rio.- No te preocupes, estoy acostumbrada a dormir ahí.
- ¿Segura?
- Segura.
- Bueno, gracias.
- Mil veces te dije que no agradezcas. –Reímos.-
La puerta de la habitación estaba entre abierta y escuchamos que Abril nos
llamaba. Sonreí al volver a escuchar su voz. Nos acercamos a ella.
- ¿Cómo te sentís? –Le preguntó Pau.-
- Mejor…
- ¿Sí?
- Sí. –Abril sonrió y yo también.- Pero quiero dormir.
- Perdón, no queríamos despertate… -Le dije.-
- Igual me duele.
- Te va a doler unos días… -Dijo Pau y acarició su carita.- Pero dale, seguí
durmiendo. ¿Estás bien o tenes frío?
- Tengo un poco de frío.
- Entonces voy a buscarte otra manta.
-
Más tarde, Abril ya estaba dormida y nosotros sentados a sus costados… La mano
de Pedro estaba sobre el cuerpo de su hija y mi mano, sin notarlo, llegó hasta
estar encima de la suya.
Sonreímos a oscuras… No nos veíamos, pero sabíamos que estábamos sonriendo.
-
Comenten por favor ♥
<3 <3 <3 <3 <3 <3 ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy queeeeee lindo <3
ResponderEliminarAy tan lindos capitulos ❤❤❤❤
ResponderEliminarMe encanta que hayan avanzado, y que vuelvan a intentarlo, espero los proximos cami ❤
Ay que lindo ♡♡♡♡
ResponderEliminarMe encanta como escribís
Ayyyy ya se va acomodando todo entre ellos ❤❤
ResponderEliminarQue amorrrr!!! No me esperaba el beso en este capítulo. Ojalá Abril se mejore pronto y vuelvan a hablar...
ResponderEliminarMe enamora esta historia! 😍
Ano groso esta novela.. Escribis increíble ❤ Por suerte vamos conociendo mas su pasado..😍
ResponderEliminarQue lindo, amo tus novelas ❤ sos una genia ya te lo dije.
ResponderEliminarAy que lindo capituloooo ♡ Por fin esos labios volvieron a unirse.
ResponderEliminar