Salí
de la habitación, dejándolos solos y me fui a mi consultorio a analizar los
resultados de lo que le había hecho.
La realidad era que me preocupaba bastante…
Le había pedido a Pedro que cuando Abril se durmiera, viniera a mi consultorio
y así lo hizo.
- ¿Cómo está? –Preguntó asustado y sentado frente a mí.-
- El panorama no es el mejor Pepe, no quiero mentirte.
- Pero explicame.
-Suspiré.- Está bien, tenes razón…
Hice una pausa y tomé su mano.
- Tiene un ritmo cardíaco bastante anormal.
- ¿Qué quiere decir eso?
- No lo sé todavía, tengo que hacerle más estudios. –Dije tratando de
transmitirle calma.- Pero, ese ritmo anormal hace que su respiración también lo
sea.
- ¿Y qué hay que hacer ahora? –Preguntó temblando.-
- Primero tenes que estar tranquilo, porque mientras más tranquilo estés vos…
Más tranquila va a estar ella.
- Es horrible esto. ¿Vos tenes hijos?
- No, no tengo hijos… Pero atiendo nenes todo el tiempo, ya sé que no es lo
mismo, pero te prometo que voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que
tu hija pueda tener una vida normal, como la de cualquier nene.
- Me muero de miedo Pau.
-Suspiré y tomé su mano entre las mías.- Yo sé que pasaron mil años, pero, creo
que lo que vivimos fue lo suficientemente fuerte como para que tengamos
confianza. ¿O no?
- Sí.
- Entonces confía en mí… Te prometo que no le va a pasar nada malo.
Y en ese momento, Pedro bajó su mirada y noté que comenzaba a llorar.
- No te das una idea de lo difícil que es todo esto, siento que todo esto le
pasa por mi culpa.
- ¿Por qué decís eso?
- Porque estamos solos… Yo sé que no le alcanzo.
- No, no digas eso. Se les nota en la mirada lo mucho que se aman.
-Suspiró.- Me muero si le pasa algo, es lo único que tengo, es mi hija…
-Lo interrumpí.- La voy a cuidar como si fuese mía también. Te lo prometo.
-Sonrió y acarició mi mano.- Gracias, de verdad.
- No me lo tenes que agradecer, más allá de que ame mi trabajo, Abril es
especial…
- ¿Qué vas a hacerle ahora?
- Un par más de estudios y después vamos a evaluar el tratamiento.
- ¿Podes mantenerme al tanto del todo?
- Por supuesto que sí…
Y en ese momento, me llamaron por el altavoz.
- Ya vengo… -Le dije levantándome.-
- Anda tranquila.
- ¿Por qué no vas con Abril y dormís un ratito con ella?
- ¿Puedo?
- Mmm… Digamos que tenes algunos privilegios. –Reímos.- Anda, en serio… Yo
tengo que hacer una ronda por el piso y después me dedico todo el día a ella.
-
Entré al cuarto en donde estaba mi hija y me senté a su lado, acaricié su pelo
y ella me miró.
- Perdón, no quería despertarte mi amor… -Dije con cuidado de no enredarme en
ningún cable, ya que no solo tenía el suero, sino también el electro.- Seguí
durmiendo.
- Pero quedate.
- Yo me quedo siempre con vos. –Tomé su mano y besé su cabeza.- ¿Me haces un
lugarcito?
- Sí.
Abril se corrió un poco y yo me senté a su lado, dejando que ella apoyé su
cabeza en mi brazo.
- Te amo hija. –Dije abrazándola.-
- Yo también te amo papá.
Sonreí y besé su cabeza.
- Dale, seguí durmiendo…
- ¿Puedo?
- Sí, Paula no viene hasta dentro de un rato largo.
-
Terminé la ronda por el piso de pediatría y luego le hice los estudios
restantes a Abril.
Pasé un rato largo analizándolos y luego, volví a la habitación en donde
estaban.
- ¿Cómo se siente la paciente más linda de todas? –Pregunté acercándome a
Abril.-
- Mal.
-Acaricié su frente.- ¿Muy mal?
- Sí. –Dijo con sus ojitos tristes.-
- Mmm… ¿Y si ponemos la tele?
- Mmm… Quiero dormir.
- ¿Te sentís muy cansada?
- Sí.
- Entonces dormí, eso te va a hacer bien.
- ¿Cuándo voy a poder irme de acá?
-Suspiré.- Todavía no puedo responderte eso. –Le dije y acaricié su frente.-
¿Queres que traiga a alguien para que te haga compañía?
- ¿A quién? –Preguntó con una sonrisa.-
- ¿Me esperas?
- Sí, pero apurate.
-Reí.- Dale, me apuro.
Fui hasta mi consultorio y volví con una muñeca de Minnie que tenía para
entretener a los nenes.
- Esta Minnie es mi mejor, mejor amiga. –Dije ya sentada al lado de Abril.- Es
mi ayudante de lujo…
Y se la ofrecí, Abril la agarró y sonrió.
- Siempre duerme sola en mi consultorio, pero… Hoy puede dormir con vos.
¿Queres?
-Abril sonrió.- Sí Pau, gracias.
- De nada mi amor. –También sonreí y noté que Pepe también lo hacía.-
Nos quedamos con ella hasta que se quedó dormida y luego, lo saqué a Pedro del
cuarto.
- Me asusta tu cara Paula.
Dijo Pedro mientras yo me sentaba en mi silla. Suspiré y posé mis manos sobre
el escritorio, unidas.
- Lo que tiene Abril, puede controlarse con remedios… Son muchos, todos los
días y se corre el riesgo de que sufra estas crisis. –Dije mirándolo a los
ojos.-
- ¿Lo que toma ahora?
- Yo elegiría otros, pero eso es una elección de cada médico…
- No entiendo.
- Ese no es el punto.
- ¿Y cuál es?
- Hay otra cosa que podemos hacer, que es más seguro que funcione.
- ¿Qué?
- Operarla. –Dije tratando de que no suene feo, pero era imposible.-
- ¿Del corazón? –Preguntó temblando.-
-Suspiré.- Sí… -Respondí y busqué sus manos.- Con esa operación, el riesgo de
que le pasen estas cosas se reduce más del 80%.
- No sé si puedo soportar eso otra vez.
- Va a ser decisión tuya, porque no es algo de urgencia y sos su papá… -Dije,
tratando de calmarlo.- Pero, mi recomendación como profesional, es operarla… Y
te lo digo de corazón, es muy chiquita para pasar su vida entre medio de
médicos y hospitales.
- ¿Y operarla no es lo mismo?
- Pero, operarla es una situación del momento… Obvio que hay que controlarla
después, pero a largo plazo va a ser lo mejor.
- Pero es una operación y tiene riesgos.
- Cualquier operación tiene riesgos.
- Pero una del corazón, más…
Y me quedé en silencio.
- No me mientas. –Me dijo Pedro.-
-Suspiré.- Está bien, tenes razón. –Hice una pausa.- Es riesgosa… Pero, nunca
estuve en una que haya salido mal.
- Pero…
- Soy pediatra especialista en corazones y pulmones… -Dije tratando de que no
suene demasiado técnico.- Y, cirujana.
- ¿Todo eso?
-Reí.- Digamos que como no tengo una familia, tuve mucho tiempo de estudiar.
-Rio y yo sonreí.- ¿Vos entendes que me dé miedo?
- Obvio que lo entiendo… Y por eso te digo que es decisión tuya.
- Pero… Si la operan… ¿Vos vas a estar?
- Yo me voy a hacer cargo de todo lo que tenga que ver con ella, decidas lo que
decidas.
- Eso me tranquiliza un poco.
-Le sonreí.- ¿Queres que te deje solo así lo pensas?
- Prefiero ir con ella.
- Entones vamos…
Me paré y él se paró detrás de mí. Dí media vuelta y lo miré.
- Te prometo que la voy a cuidar más de lo que te imaginas.
-Suspiró.- Me alivia haberte encontrado.
-Sonreí tímidamente.- A pesar de la situación, a mí me hace feliz que nos
hayamos encontrado. –Nos sonreímos.- Dale, vení…
Salí del consultorio y él salió detrás de mí, para ir al cuarto donde estaba
Abril.
-
Buenas tardes. Tercer capítulo, sí se viene una medio jodida para Abril y Pepe, pero... Pau va a estar ahí.♥
Espero que les guste☺
Recuerden que si quieren que les pase la novela cada vez que subo, solo tienen que avisarme!
Pobre Abril y Pepe!! Ojalá decida lo mejor para ella y todo salga bien!
ResponderEliminarNecesito saber que paso entre ellos...
Me encanta esta novela también! ;)
Abril me da mucha ternura.. Ya quiero saber la historia pasada de ellos dos..❤
ResponderEliminarPobre Abril! ojala se recupere pronto, que lindo como esta yendo la historia, que lindo la relacion que tienen Abril y Pepe!
ResponderEliminarMe gusta como está empezando la historia. Buenisimos los capítulos!
ResponderEliminarQue lindo que Paula se haya cruzado en el camino de ellos. Abri merece alguien como Pau en su vida ♡ Y Pepe ni que hablar.
ResponderEliminarMuy lindos los capítulos. Una genia Pau que está con Pepe y Abril! Espero el próximo
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