domingo, 3 de enero de 2016

3.

Salí de la habitación, dejándolos solos y me fui a mi consultorio a analizar los resultados de lo que le había hecho.

La realidad era que me preocupaba bastante…

Le había pedido a Pedro que cuando Abril se durmiera, viniera a mi consultorio y así lo hizo.

- ¿Cómo está? –Preguntó asustado y sentado frente a mí.-
- El panorama no es el mejor Pepe, no quiero mentirte.
- Pero explicame.
-Suspiré.- Está bien, tenes razón…

Hice una pausa y tomé su mano.

- Tiene un ritmo cardíaco bastante anormal.
- ¿Qué quiere decir eso?
- No lo sé todavía, tengo que hacerle más estudios. –Dije tratando de transmitirle calma.- Pero, ese ritmo anormal hace que su respiración también lo sea.
- ¿Y qué hay que hacer ahora? –Preguntó temblando.-
- Primero tenes que estar tranquilo, porque mientras más tranquilo estés vos… Más tranquila va a estar ella.
- Es horrible esto. ¿Vos tenes hijos?
- No, no tengo hijos… Pero atiendo nenes todo el tiempo, ya sé que no es lo mismo, pero te prometo que voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que tu hija pueda tener una vida normal, como la de cualquier nene.
- Me muero de miedo Pau.
-Suspiré y tomé su mano entre las mías.- Yo sé que pasaron mil años, pero, creo que lo que vivimos fue lo suficientemente fuerte como para que tengamos confianza. ¿O no?
- Sí.
- Entonces confía en mí… Te prometo que no le va a pasar nada malo.

Y en ese momento, Pedro bajó su mirada y noté que comenzaba a llorar.

- No te das una idea de lo difícil que es todo esto, siento que todo esto le pasa por mi culpa.
- ¿Por qué decís eso?
- Porque estamos solos… Yo sé que no le alcanzo.
- No, no digas eso. Se les nota en la mirada lo mucho que se aman.
-Suspiró.- Me muero si le pasa algo, es lo único que tengo, es mi hija…
-Lo interrumpí.- La voy a cuidar como si fuese mía también. Te lo prometo.
-Sonrió y acarició mi mano.- Gracias, de verdad.
- No me lo tenes que agradecer, más allá de que ame mi trabajo, Abril es especial…
- ¿Qué vas a hacerle ahora?
- Un par más de estudios y después vamos a evaluar el tratamiento.
- ¿Podes mantenerme al tanto del todo?
- Por supuesto que sí…

Y en ese momento, me llamaron por el altavoz.

- Ya vengo… -Le dije levantándome.-
- Anda tranquila.
- ¿Por qué no vas con Abril y dormís un ratito con ella?
- ¿Puedo?
- Mmm… Digamos que tenes algunos privilegios. –Reímos.- Anda, en serio… Yo tengo que hacer una ronda por el piso y después me dedico todo el día a ella.

-

Entré al cuarto en donde estaba mi hija y me senté a su lado, acaricié su pelo y ella me miró.

- Perdón, no quería despertarte mi amor… -Dije con cuidado de no enredarme en ningún cable, ya que no solo tenía el suero, sino también el electro.- Seguí durmiendo.
- Pero quedate.
- Yo me quedo siempre con vos. –Tomé su mano y besé su cabeza.- ¿Me haces un lugarcito?
- Sí.

Abril se corrió un poco y yo me senté a su lado, dejando que ella apoyé su cabeza en mi brazo.

- Te amo hija. –Dije abrazándola.-
- Yo también te amo papá.

Sonreí y besé su cabeza.

- Dale, seguí durmiendo…
- ¿Puedo?
- Sí, Paula no viene hasta dentro de un rato largo.

-

Terminé la ronda por el piso de pediatría y luego le hice los estudios restantes a Abril.

Pasé un rato largo analizándolos y luego, volví a la habitación en donde estaban.

- ¿Cómo se siente la paciente más linda de todas? –Pregunté acercándome a Abril.-
- Mal.
-Acaricié su frente.- ¿Muy mal?
- Sí. –Dijo con sus ojitos tristes.-
- Mmm… ¿Y si ponemos la tele?
- Mmm… Quiero dormir.
- ¿Te sentís muy cansada?
- Sí.
- Entonces dormí, eso te va a hacer bien.
- ¿Cuándo voy a poder irme de acá?
-Suspiré.- Todavía no puedo responderte eso. –Le dije y acaricié su frente.- ¿Queres que traiga a alguien para que te haga compañía?
- ¿A quién? –Preguntó con una sonrisa.-
- ¿Me esperas?
- Sí, pero apurate.
-Reí.- Dale, me apuro.

Fui hasta mi consultorio y volví con una muñeca de Minnie que tenía para entretener a los nenes.

- Esta Minnie es mi mejor, mejor amiga. –Dije ya sentada al lado de Abril.- Es mi ayudante de lujo…

Y se la ofrecí, Abril la agarró y sonrió.

- Siempre duerme sola en mi consultorio, pero… Hoy puede dormir con vos. ¿Queres?
-Abril sonrió.- Sí Pau, gracias.
- De nada mi amor. –También sonreí y noté que Pepe también lo hacía.-

Nos quedamos con ella hasta que se quedó dormida y luego, lo saqué a Pedro del cuarto.

- Me asusta tu cara Paula.

Dijo Pedro mientras yo me sentaba en mi silla. Suspiré y posé mis manos sobre el escritorio, unidas.

- Lo que tiene Abril, puede controlarse con remedios… Son muchos, todos los días y se corre el riesgo de que sufra estas crisis. –Dije mirándolo a los ojos.-
- ¿Lo que toma ahora?
- Yo elegiría otros, pero eso es una elección de cada médico…
- No entiendo.
- Ese no es el punto.
- ¿Y cuál es?
- Hay otra cosa que podemos hacer, que es más seguro que funcione.
- ¿Qué?
- Operarla. –Dije tratando de que no suene feo, pero era imposible.-
- ¿Del corazón? –Preguntó temblando.-
-Suspiré.- Sí… -Respondí y busqué sus manos.- Con esa operación, el riesgo de que le pasen estas cosas se reduce más del 80%.
- No sé si puedo soportar eso otra vez.
- Va a ser decisión tuya, porque no es algo de urgencia y sos su papá… -Dije, tratando de calmarlo.- Pero, mi recomendación como profesional, es operarla… Y te lo digo de corazón, es muy chiquita para pasar su vida entre medio de médicos y hospitales.
- ¿Y operarla no es lo mismo?
- Pero, operarla es una situación del momento… Obvio que hay que controlarla después, pero a largo plazo va a ser lo mejor.
- Pero es una operación y tiene riesgos.
- Cualquier operación tiene riesgos.
- Pero una del corazón, más…

Y me quedé en silencio.

- No me mientas. –Me dijo Pedro.-
-Suspiré.- Está bien, tenes razón. –Hice una pausa.- Es riesgosa… Pero, nunca estuve en una que haya salido mal.
- Pero…
- Soy pediatra especialista en corazones y pulmones… -Dije tratando de que no suene demasiado técnico.- Y, cirujana.
- ¿Todo eso?
-Reí.- Digamos que como no tengo una familia, tuve mucho tiempo de estudiar.
-Rio y yo sonreí.- ¿Vos entendes que me dé miedo?
- Obvio que lo entiendo… Y por eso te digo que es decisión tuya.
- Pero… Si la operan… ¿Vos vas a estar?
- Yo me voy a hacer cargo de todo lo que tenga que ver con ella, decidas lo que decidas.
- Eso me tranquiliza un poco.
-Le sonreí.- ¿Queres que te deje solo así lo pensas?
- Prefiero ir con ella.
- Entones vamos…

Me paré y él se paró detrás de mí. Dí media vuelta y lo miré.

- Te prometo que la voy a cuidar más de lo que te imaginas.
-Suspiró.- Me alivia haberte encontrado.
-Sonreí tímidamente.- A pesar de la situación, a mí me hace feliz que nos hayamos encontrado. –Nos sonreímos.- Dale, vení…

Salí del consultorio y él salió detrás de mí, para ir al cuarto donde estaba Abril.









-

Buenas tardes. Tercer capítulo, sí se viene una medio jodida para Abril y Pepe, pero... Pau va a estar ahí.♥


Espero que les guste☺

Recuerden que si quieren que les pase la novela cada vez que subo, solo tienen que avisarme!




6 comentarios:

  1. Pobre Abril y Pepe!! Ojalá decida lo mejor para ella y todo salga bien!
    Necesito saber que paso entre ellos...
    Me encanta esta novela también! ;)

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  2. Abril me da mucha ternura.. Ya quiero saber la historia pasada de ellos dos..❤

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  3. Pobre Abril! ojala se recupere pronto, que lindo como esta yendo la historia, que lindo la relacion que tienen Abril y Pepe!

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  4. Me gusta como está empezando la historia. Buenisimos los capítulos!

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  5. Que lindo que Paula se haya cruzado en el camino de ellos. Abri merece alguien como Pau en su vida ♡ Y Pepe ni que hablar.

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  6. Muy lindos los capítulos. Una genia Pau que está con Pepe y Abril! Espero el próximo

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